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miércoles, 29 de mayo de 2024

Entrena tu pensamiento positivo

El estrés del día a día, en casa o en el trabajo, siempre lleno de desafíos y cambios constantes, nos obliga a mantener una actitud positiva no solo para preservar nuestra salud mental, sino también para el éxito colectivo. Esta actitud positiva no es una característica innata, sino una habilidad que todos podemos desarrollar con la práctica. Trayéndolo al terreno laboral, aunque nos serviría también para el personal, la capacidad de mantener la calma y buscar soluciones constructivas ante los obstáculos permite un mejor desempeño laboral y un ambiente de trabajo más sano. 

¿Pero cómo?. Algunos tips:

  • Empezar desde dentro es una de las maneras más efectivas de entrenar el pensamiento positivo. Por ejemplo, en lugar de decirte a ti mismo "No soy bueno en esto" cuando enfrentas un trabajo, intenta reformularlo a "Esto es una oportunidad para aprender algo nuevo y mejorar". Este simple cambio de enfoque puede hacer una gran diferencia en tu actitud y rendimiento.
  • Concéntrate principalmente en resolver problemas que están bajo tu control. Por ejemplo, si sientes estrés por un proyecto grande, divide las tareas en partes más pequeñas y manejables. En lugar de preocuparte por decisiones que están fuera de tu control, como las políticas de la empresa o la poca colaboración de otros compañeros, enfócate en lo que puedes hacer para mejorar tu parte del proyecto.
  • Dedica unos minutos al día para agradecerte y felicitarte por las cosas que haces sin esperar a que otros lo hagan. También agradece y felicita siempre al otro y no solo te dirijas a él cuando las cosas salen mal.

Entrenar tu pensamiento positivo es una inversión en tu bienestar y en el de tu equipo. La actitud optimista tiene un efecto multiplicador y puede inspirar a tus compañeros, fomentando un ambiente de cooperación, innovación y productividad. Con ella, se reduce el estrés, se mejora la comunicación y se fomenta el buenrollismo. A través de prácticas que comienzan desde el interior de uno mismo se puede desarrollar esa actitud positiva que beneficiará tanto tu vida profesional como personal.

Hay que mencionar la importancia de mantener un equilibrio entre ser optimista y reconocer las dificultades. No se trata de ignorar los problemas, sino de abordarlos con una actitud constructiva. Esto evita la acumulación de tensiones que pueden llevar a explosiones emocionales y comportamientos poco asertivos.

Recuerda que el ser optimista no algo innato, sino un hábito que se puede cultivar con el tiempo y la práctica. Al adoptar estas estrategias, estarás en camino de transformar tu actitud y contribuir a un entorno laboral y personal más saludable y productivo.

viernes, 22 de septiembre de 2023

Sofía: transformando las malas prácticas en liderazgo

Recientemente, se ha publicado el eBook "Sofía: entre espejismos y espejos corporativos". Este libro, escrito en colaboración con mis grandes amigos Luis David Tobón y Blanca Correa, nos sumerge en una historia profundamente reflexiva sobre el crecimiento personal y profesional de una mujer que se convierte en una líder ejemplar al aprender de las malas prácticas de sus superiores y colegas. A través de la narrativa de Sofía, se ofrece una lección valiosa sobre la importancia de transformar las adversidades y errores en oportunidades de crecimiento y liderazgo.

La historia de Sofía es una historia que cualquiera de nosotros podríamos protagonizar en algún momento de nuestras vidas. Comienza como una empleada en una empresa donde las malas prácticas y la falta de ética son la norma. En lugar de conformarse con este entorno tóxico, Sofía decide aprovechar la oportunidad para aprender de los errores ajenos y los suyos propios y es, a través de este proceso de introspección y autocrítica constructiva, cuando se da cuenta de que no quiere repetir los mismos errores que ha presenciado en sus jefes y compañeros de trabajo.

La capacidad de Sofía para convertir la mala praxis en un motor de crecimiento y transformación es inspiradora. En lugar de sucumbir al cinismo o la resignación, utiliza cada desafío como una oportunidad para mejorar y evolucionar. Esta actitud es una lección valiosa para todos nosotros: en lugar de lamentarnos por las malas experiencias laborales, podemos utilizarlas como trampolines para alcanzar nuestro potencial.

Como decía, uno de los aspectos más destacados del libro es la forma en que Sofía logra mantener una visión crítica y constructiva de sus vivencias. En lugar de caer en la negatividad o la crítica destructiva, analiza las situaciones desde una perspectiva objetiva y busca soluciones. Esta habilidad es esencial para convertirse en un líder eficaz, ya que permite abordar los problemas con empatía y resolución en lugar de culpar a los demás.

La transformación de Sofía en una líder ejemplar es un recordatorio de que el aprendizaje constante es esencial en el mundo laboral y en la vida en general. Pero en este ebook el lector no únicamente tendrá la oportunidad de conocer la historia de Sofía, sino que conocerá a otros personajes que, en algunas páginas, se convierten también en protagonistas y sobre los que seguramente uno será capaz de pensar con nombre y apellidos en personas que han formado parte de sus vivencias personales y profesionales.

En conclusión, "Sofía: entre espejismos y espejos corporativos" nos invita a reflexionar sobre la importancia de aprender de las malas prácticas y errores en el mundo laboral. Nos muestra que la autocrítica y la autorreflexión son herramientas poderosas para el desarrollo personal y profesional.

Os invito a que adquiráis este ebook a través de la plataforma Amazon Kindle por un precio simbólico, pues tanto Luis David, como Blanca como yo mismo no hemos escrito este libro con ánimo de obtener un beneficio económico, sino que hemos dedicado nuestro tiempo, la distancia que nos separa (ellos viven en Colombia, yo en España) y nuestra creatividad con el fin de acercarnos al lector particular y al lector profesional, abriendo la posibilidad de ampliar cualquiera de los aspectos que aparecen en cada uno de los capítulos a través de webinars y capacitaciones hechas a medida, donde os garantizamos que nuestra experiencia en el ámbito y en la docencia, ayudará a quien así lo quiera a mejorar en sus habilidades personales/profesionales, de gestión de equipos y, por supuesto, en las directivas. Para ello, no dudes en ponerte en contacto y solicitar más información a través del formulario de contacto que encontrarás en la parte derecha de esta misma página.

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jueves, 17 de agosto de 2023

Felicidad laboral: 5 claves para un entorno de trabajo gratificante

No es la primera vez que escribo sobre qué es aquello que nos hace felices en el trabajo. Partiendo de las premisas de que cada persona es un mundo, y, por lo tanto, sus motivaciones son diferentes, de que cada momento de la vida nos marca unos objetivos a alcanzar y, en consecuencia, lo que hoy considero que me pueda hacer feliz quizás no sea lo que piense en un futuro, y de que el nivel de felicidad ante un mismo estímulo es totalmente diferente entre personas, por lo que la teoría de “café para todos” no tiene sentido, voy a tratar de estandarizar las claves que pueden servir para conseguir un mayor porcentaje de gente feliz en el conglomerado empresarial.

La búsqueda de la felicidad en el trabajo es una aspiración universal que ha cobrado mayor relevancia en la actualidad. A medida que las empresas evolucionan, se han dado cuenta de que la felicidad de sus empleados no solo influye en su productividad, sino que también crea un ambiente propicio para la innovación y el crecimiento. En esta línea, presento 5 aspectos clave, que bien podrían ocupar un artículo cada uno de ellos, que contribuyen a la felicidad en el trabajo:

1. Reconocimiento al trabajo: la importancia de sentirse valorado

Los empleados anhelan sentir que su trabajo es apreciado y reconocido por sus superiores y compañeros. Un simple agradecimiento, un reconocimiento público o incluso recompensas tangibles pueden tener un impacto duradero en la motivación y el compromiso de un empleado. El reconocimiento no solo refuerza la autoestima, sino que también fomenta un sentido de pertenencia y compromiso con la empresa.

2. Aprendizaje continuo: crecimiento profesional y personal

Siendo un defensor empedernido de la formación, no puedo dejar de mencionar este aspecto clave que apuesta por el desarrollo profesional y personal de cualquier trabajador. La formación permite a los empleados mejorar sus habilidades, enfrentar nuevos desafíos y mantenerse motivados. Además, contribuyen una oportunidad para mejorar otras muchas habilidades de manera indirecta como son la comunicación y el trabajo en equipo, entre otras.

3. Reparto del poder y del liderazgo: cultivando una cultura participativa

Un entorno laboral en el que el poder y el liderazgo se comparten de manera equitativa genera una sensación de pertenencia y valor entre los empleados. No me refiero en este punto a delegar la jefatura, ni mucho menos el liderazgo, que por definición es más intangible, sino a la asignación de la dirección de proyectos puntuales a diferentes personas del equipo de trabajo para fomentar una cultura participativa, donde las voces de todos sean escuchadas y donde las decisiones se tomen de manera colaborativa, promoviendo la transparencia y reduciendo las jerarquías rígidas. Esto no solo mejora la satisfacción laboral, sino que también puede dar lugar a soluciones más innovadoras y eficaces, a la vez que permite detectar potencial escondido entre los empleados, el cual puede contribuir a una proyección futura dentro de la organización.

4. Interés genuino por las personas: crear conexiones significativas

La felicidad en el trabajo no solo se trata de tareas y responsabilidades, sino también de relaciones humanas. Las organizaciones que promueven un ambiente en el que se valora a las personas por encima de los roles que desempeñan, fomentan la empatía. Establecer conexiones entre compañeros y superiores no solo mejora el ambiente laboral, sino que también contribuye a un sentido de propósito compartido.

5. Equilibrio entre valores, misión y visión: unidad en la diversidad

Cuando los valores, la misión y la visión de la empresa se alinean con los valores personales y metas de los empleados, se crea un terreno fértil para la satisfacción laboral. Sentirse parte de un propósito más grande y saber que se contribuye a algo significativo puede aumentar la sensación de realización. Las empresas que comunican claramente su propósito y demuestran cómo cada empleado contribuye a él, fortalecen el sentido de identidad y felicidad en el trabajo. Si los valores, la misión, la visión y, en definitiva, la cultura empresarial está claramente expuesta, se va a lograr fortalecer las alianzas con quienes se sienten en armonía, a la vez que se va a permitir a los demás el buscar una salida profesional diferente hacia un entorno donde la alineación entre los valores personales y los de la empresa sea más completa. Esto, aunque en ocasiones nos lleve a pensar que es una puerta abierta para la salida del talento, se debe ver como una manera natural de rotación que beneficiará personalmente al empleado y que beneficiará a la empresa, pues de nada sirve mantener personas que no compartan la estrategia empresarial por la que se ha apostado.

En conclusión, aunque la felicidad dependerá de las premisas que comentaba en el primer párrafo de este artículo, al adoptar estos aspectos clave, las organizaciones pueden ayudar a transformar la manera en que sus empleados experimentan el trabajo y, en última instancia, impulsar el éxito colectivo.

martes, 12 de enero de 2021

Reinventarse es volver a nacer, pero con experiencia

Si algo tiene de especial este 2021 que acabamos de estrenar es la conjunción de miles de millones de personas pidiendo un único deseo: salud.

Atrás acabamos de dejar uno de los años más difíciles en la historia de la humanidad, en el que una pandemia ha encontrado hueco en prácticamente todos los rincones del planeta, aniquilando a centenares de personas por donde ha pasado, rompiendo con la vida social que hasta entonces llevábamos, también quebrantando las economías familiares, empresariales y sociales…, por señalar sólo algunos ejemplos.

Han sido 9 meses de pérdida de libertades, de mucha incertidumbre, de miedo a perder la salud propia y la de nuestros seres queridos, de cierta irresponsabildad, pero de mucha colaboración por la gran mayoría de los ciudadanos, de muchos sobreesfuerzos por parte de los sanitarios, los cuerpos de seguridad, limpieza, servicios esenciales,… y de lucha por encontrar una vacuna que permita frenar las curvas de contagio, las víctimas y el caos ocasionado por este virus.

Por ahora, en plena tercera ola en Europa y en crecimiento continuo desde que todo comenzó en países como Brasil o Estados Unidos, disponemos por fin de una vacuna que nos da un ápice de esperanza para afrontar un 2021 que tampoco tiene pinta de que será fácil.

Al deseo único de “salud” que todos pedimos a este nuevo año se unen las ganas por mejorar, por salir del túnel, por seguir manteniendo la esperanza y el optimismo, sin perder en ningún momento tampoco la salud mental, que nos permitirá afrontar resilientemente todos estos inconvenientes con los que día tras día nos estamos encontrando.

Tanto positivismo inyectado en la sociedad no debe ser malo y, por ello, quiero seguir en esta línea defendiendo que, aunque los meses venideros sigan siendo difíciles, encontraremos la manera de remontar y salir reforzados de una crisis sanitaria mundial que nos tiene descolocados. Posteriormente, tocará también salir reforzados de la crisis económica que ya se empieza a sentir en muchos sectores en particular y en la economía mundial en general, pero por desgracia, de éstas, ya estamos más acostumbrados a salir y tenemos más bases y herramientas para lograr hacerles frente.

Cambiando de tema, pero en relación a las consecuencias que la Covid está teniendo en todos los ámbitos de las personas, me toca ahora presentar cuál va a ser el nuevo giro que “Nosotros: las personas” va a tener a partir de este nuevo año. Este blog, que comenzó en 2012 como “Nosotros: las personas en la empresa” y que cuatro años después, a principios de 2017, pasó a llamarse simplemente “Nosotros: las personas”, cumple ahora 8 años en los que se han publicado más de 350 artículos, de los cuales unos 200 son publicaciones propias y el resto compartidas de otros autores, pero todos ellos referidos a temáticas que nos tocan de pleno en nuestras vidas: reflexiones sobre la autoayuda, los valores, las empresas, los equipos de trabajo, la comunicación..., en definitiva, cómo todo nos afecta en lo más hondo de nuestro ser y cómo esa afectación a la vez se interrelaciona con otras personas, con las que interactuamos en los diferentes contextos en los que vivimos.

Estos 8 años han dado como resultado la publicación de ocho ebooks de descarga gratuita, a través de la propia web del blog, que recogen todas estas reflexiones y, de los cuales, los últimos 4 han estado vinculados a diferentes analogías relacionadas con condimentos culinarios, con países, con personalidades famosas y con animales, de quienes hemos sido capaces de contextualizar cada una de las temáticas tratadas.

Estas temáticas anuales, con sus respectivos temas mensuales, dejarán parte a una tercera reinvención del blog en la que, a partir de este año, publicaré sobre reflexiones y temáticas habituales basadas en la experiencia personal / profesional, principalmente, en mi sector de actividad: recursos humanos, sin olvidar nunca que detrás de eso a lo que ponemos la etiqueta “recursos humanos”, estamos hablando de personas concretas, con nombre, apellidos e historias, mucho más allá de un simple número de empleado en cualquier empresa.


Seguiremos aportando a este espacio que, aunque cueste de apreciar a primera vista, lleva mucho trabajo y dedicación detrás para dotarlo de contenido, creatividad e interés de cara a vosotros, quienes me seguís, leéis y alentáis a escribir, al menos, durante un año más.

Gracias a todos por vuestra atención y bienvenidos a quienes os incorporáis por primera vez a este espacio dedicados a todos nosotros, a todas las personas.

Feliz 2021!

Álex

martes, 3 de diciembre de 2019

DICIEMBRE: San Nicolás, el altruismo personificado

Qué rápido pasa el año y ya entramos en el último mes de este 2019 ¡y de esta década! Este mes, en el que la Navidad es su guinda, quisiera introducir un aspecto muy relacionado con las fechas, pero que debería estar presente no sólo en diciembre, sino cada día durante todo el año. Me refiero al Altruismo, entendido en términos generales como la ayuda a otros sin esperar nada a cambio. Para poder personalizar este término de la psicología social os presento al que será el duodécimo personaje histórico de este año: San Nicolás.



Nicolás de Bari, también conocido como San Nicolás de Myra, fue un obispo del siglo IV nacido en tierras de la actual Turquía en el seno de una familia adinerada. Desde niño tuvo un carácter generoso y piadoso hacia los demás, heredando la fortuna de sus padres y poniéndola al servicio de los más necesitados. Cuando sus padres murieron fue consagrado obispo en Myra (actual Turquía), donde murió en el año 343. Pero la leyenda que más vinculación tiene con San Nicolás y que celebramos la noche del 24 de diciembre es la de Papá Noel o Santa Claus. Es cierto que la figura de este amigo de los niños que trae regalos en estas fechas navideñas tiene una gran fantasía a su alrededor, pues las leyendas, las creencias y el marketing como el de Coca-Cola, le han convertido en un viejo adorable vestido de rojo y blanco y vecino del Polo Norte, donde vive rodeado de duendes que le ayudan en la fabricación de los juguetes y regalos que le piden los niños a través de cartas y que reparte con la ayuda de sus renos y su trineo.


Si bien es cierto que la leyenda de San Nicolás dista mucho de la que todos conocemos hoy día en referencia a la de Santa Claus, pues le hemos cambiado la historia de su vida, además de haber trasladado su lugar de residencia a 4.000km al norte y le hemos cambiado hasta el aspecto físico, en el fondo se ha mantenido la esencia de su personalidad, una persona que decidió compartir su fortuna con los demás y que tuvo especial atención con los niños que vivían en condiciones más humildes en aquella época. El concepto altruismo es precisamente el que mejor define este tipo de gesto, pues ser una persona altruista implica que pone en práctica un comportamiento hacia los demás que disminuye las vulnerabilidades de estos, incluso en detrimento del bienestar propio. Las personas altruistas utilizan la cabeza y el corazón a la hora de actuar y consiguen alinear ambos, transmitiendo coherencia en sus actos y poniendo en práctica muchos elementos de la inteligencia emocional: empatía, automotivación, autorrealización…

El altruismo se puede ejecutar de diversas maneras: a veces escuchando a personas que necesitan ser escuchadas, a veces dando consejos a quienes se sienten perdidos y, por supuesto, materializando el gesto en regalos, alimentos y donaciones. Lo importante es la disposición de ayudar a los demás, mostrando preocupación por ellos y atención de manera desinteresada. El “sacrificio” personal en favor de estas otras personas no deja de ser, a la vez, un beneficio individual que repercute sutil, pero directamente en nuestro crecimiento personal. El sacrificio se convierte en un sentimiento de paz interior, al que muchos critican de motivación egoísta, pues se busca en realidad el beneficio propio.


Mi opinión sobre este último punto es que siempre tiene que haber quien busque las mil vueltas para acabar haciendo de algo positivo algo totalmente perverso. Es cierto que podría haber personas que decidan participar en donaciones para mejorar su prestigio y autoimagen, pero éstas se identifican claramente, pues hacen público su gesto “altruista”. No quiero decir que todo el que haga pública una ayuda hacia otro sea un falso altruista, pero sí es cierto que aquellas personas que lo hacen de manera anónima y discreta seguro no están intentando lavar públicamente su imagen. Aunque el primer caso no puede ser etiquetado dentro del concepto altruismo tal y como éste se define, si queremos buscar el lado positivo de ambos tipos de personas (las que actúan por motivación egoísta y las que realmente lo hacen de manera altruista) y es que al fin de cuentas los más necesitados están obteniendo un beneficio que les permite mejorar la situación que tenían anteriormente.


Otros artículos relacionados con el "altruismo":

viernes, 3 de mayo de 2019

MAYO: Selena Gómez, una infancia humilde y un estrellato envuelto de humildad


Uno de los grandes bloques temáticos que componen los artículos de este blog es el de los valores humanos. Este mes, quiero dedicarlo a uno de esos valores sin los que difícilmente una persona puede dejar huella en los demás, al menos entendida como una huella positiva y perdurable: me refiero esta vez a la humildad.

Ser una persona humilde en este sentido, no quiere decir ser una persona pobre o con pocos recursos, sino ser una persona con la virtud de tomar conciencia de las propias limitaciones y debilidades o también de tomar conciencia de la suerte que le haya podido tocar vivir, reconociendo la igualdad en términos de dignidad de cada ser humano independientemente de los recursos de los que disponga.

Antes de profundizar sobre el tema, quiero presentaros a quien este mes será la embajadora que elijo como ejemplo de humildad: Selena Gómez.


Selena Marie Gómez es una actriz nacida en el estado de Texas (Estados Unidos) en 1992. Su madre, con 16 años, trajo al mundo a Selena y con 21 se separó del padre de la niña y tuvo que criarla sola. La infancia de Selena fue humilde, en una familia con pocos recursos y soportando que su padre la utilizara como “cebo” para conquistar a otras mujeres. En la escuela tampoco lo tuvo fácil, pues durante varios años sufrió bullying por parte de sus compañeros de clase, pero ella se centró en su carrera ya desde los 7 años, cuando hizo su primera actuación en la serie infantil Barney & Friends junto a la también actriz Demi Lovato. Desde entonces fue realizando apariciones puntuales en películas y series de televisión y a partir de 2006 en series del canal de televisión Diseny Channel. Comenzó también a mostrar sus dotes de canto y en 2009 formó una banda llamada Selena Gómez & The Scene, publicando su primer álbum de estudio ese mismo año y consiguiendo ser disco de oro. En la actualidad, Selena ha vendido cerca de 7 millones de álbumes en todo el mundo y 22 millones de sencillos. Aparte de su carrera como artista, también se ha dedicado a la filantropía y en 2009 UNICEF la convirtió en la embajadora más joven de la historia.


Como filántropa, Selena ha demostrado su amor y ayuda desinteresada por las personas, participando en la recaudación de fondos para donarlos a organizaciones humanitarias y comunidades marginadas. Su labor continua con UNICEF le ha convertido en uno de los personajes famosos más solidarios de la actualidad.


No porque su infancia se desarrollase en un entorno con escasos recursos económicos, hoy podemos decir que Selena se ha convertido en una persona humilde tras su éxito profesional. Pero considero que sí que es un factor importante el hecho de que una persona que ha conocido la vida humilde de primera mano, sea capaz de empatizar más fácilmente con los colectivos que no tienen la suerte de estar en un estado mínimo de bienestar social y/o personal.

Una persona que actúa desde la humildad no tiene complejos de superioridad ni tiene la necesidad de estar exhibiendo sus éxitos, logros ni riquezas. De lo contrario, la soberbia sería el adjetivo que utilizaríamos para describirle. Etimológicamente, la palabra humildad proviene del latín “humilitas”, que significa “pegado a la tierra”, por lo que nada ni nadie le convierten en una persona cuyo éxito se le haya podido subir a la cabeza y le haya provocado esa “levitación” que le lleva a mirar a los demás desde arriba.

La humildad es un valor que se enseña y aprende en casa. La observación desde niños de cómo los referentes tratan a los demás va a ser un elemento clave en cómo después se desarrolle este valor. Ser modesto y respetuoso con los demás, aprender a pedir perdón cuando se ha cometido un error, valorar las cualidades de los otros y ayudarles cuando lo requieran y esté en tus manos la posibilidad de hacerlo, son ejemplos de comportamientos que tus hijos van a aprender de ti y van a permitir la consolidación de una inteligencia emocional a lo largo de sus vidas.


Personalmente, considero que la inteligencia emocional es un cúmulo de características y rasgos que nos hace ser diferentes los unos de los otros y a la vez nos hace ser más o menos "humanos" en el término más intangible de la palabra. Una infancia rodeada de personas que te enseñan directa o indirectamente estos valores prácticamente va a asegurar el éxito de una inteligencia emocional en la fase adulta, que a su vez será ejemplo para los más pequeños. La buena noticia de todo esto es que, a diferencia de otras habilidades o capacidades, la inteligencia emocional se puede aprender y potenciar, pero se requiere un esfuerzo personal y un ejemplo del que aprender y que te empuje a mejorar cada día, corrigiendo los errores que se cometen y perfeccionando aspectos que ya se poseen. Colaborar, cooperar, empatizar, escuchar, compartir... son algunos de los rasgos que van a permitir que la inteligencia emocional se empodere sustancialmente. 

"Soy humana, no soy perfecta. Cometo errores todo el tiempo, pero supongo
que parte de mi trabajo es guardar esos errores para mí y simplemente trato de dar
lo mejor de mí misma por esos niños"
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Hay una idea que me parece especialmente importante cuando hablamos de estrés laboral y es la de que no podemos pretender que las personas t...