miércoles, 20 de junio de 2018

Cómo trabajar la resiliencia en niños: 5 pasos (por Ángel Rull)

Comparto con vosotros este artículo que me ha resultado interesante.


La resiliencia está presente en la mayoría de los niños, pero también, en muchos adultos. Además, es posible aumentarla y fortalecerla.




Después de acontecimientos traumáticos, el ser humano se repone y sale fortalecido. Esta capacidad está presente en la mayoría de los niños, independientemente de la importancia de la tragedia. Se llama resiliencia y es posible entrenar a tus hijos para ello.

5 pasos para fomentarla en tus hijos

lunes, 11 de junio de 2018

La ventaja de ser resiliente (por Ivette de Jacobis)


Comparto con vosotros este artículo que me ha resultado interesante.

La vida incluye adversidades y seguramente vamos a vivir situaciones que pueden llevarnos a nuestro límite, poner a prueba nuestra fuerza y hacer que dudemos si realmente tenemos la capacidad y voluntad suficientes para no dejarnos vencer y seguir adelante. En estos momentos es donde necesitamos la resiliencia; la capacidad para adaptarnos, aprender y salir fortalecidos de las situaciones difíciles.


De acuerdo a Karen Reivich y Andrew Shatte, autores del libro The Resilience Factor, la resiliencia es quizás el ingrediente crucial para disfrutar de una vida sana y feliz, con la característica de que se puede aprender y desarrollar a cualquier edad y bajo cualquier circunstancia. Más que cualquier otra habilidad, es lo que determina qué tan bien manejamos aquellas situaciones que nos desgastan o derrumban, como luchar contra una fuerte enfermedad, sobreponerse a la terminación de una relación particularmente dolorosa o complicada, la muerte de un ser querido, o levantarse de una crisis económica.

lunes, 4 de junio de 2018

JUNIO: Fue en la capital de los Países Bajos donde Ana Frank demostró su resiliencia


En esta ocasión os voy a hablar de la Resiliencia como capacidad que tenemos los seres humanos de sacar lo positivo en situaciones que realmente no lo son. Pero antes dejadme que os hable de los Países Bajos; país en el que enmarcaré este concepto psicológico.

El Reino de los Países Bajos se sitúa en el noroeste de Europa con una superficie de 41mil km2de los cuales el 18.40% es agua. Tiene una población alrededor de los 17 millones de habitantes y han estado habitados desde la última glaciación. Tierras conquistadas en el s.I a.C. por los romanos, saqueadas por los vikingos durante los s.IX y XI y bajo el dominio español hasta su independencia en 1648, tras la Guerra de los ochenta años. Pero sin duda uno de sus golpes más duros y recientes ocurrió durante la II Guerra Mundial (1939-1945). Aunque se declararon neutrales, Alemania lanzó un ataque contra los Países Bajos conquistando la mayor parte del país y persiguiendo a los judíos, quienes fueron declarados enemigos del estado. Es en este periodo y concretamente en su capital, Ámsterdam, donde se ubica una de las historias más conocidas: la de Ana Frank, la niña judía que tuvo que vivir escondida junto a su hermana, sus padres y cuatro personas más en una dependencia secreta de un edificio de oficinas frente al canal Prinsengracht de la capital holandesa.

Casa de Ana Frank, en Prinsengracht 263-267


Canal Prinsengracht




Si habéis leído su Diario o conocéis su historia, entenderéis por qué hablo de Ana Frank como un claro ejemplo de persona resiliente.

Pero antes, ¿qué es la resiliencia?

Para los que nunca hayáis escuchado esta palabra os la explicaré como me la enseñaron a mí; con una de esas metáforas que a veces ayudan a asimilar conceptos que forman parte del mapa abstracto de la mente humana.

“Pensad en una goma, que la estiráis para adecuarla alrededor de un objeto, pero cuando la dejáis suelta vuelve a su estado y forma original. Pensad también en una esponja, que la presionáis para escurrir el agua que ha absorbido, pero que al soltarla vuelve a tener su misma forma inicial”

Esto es la resiliencia, la capacidad de adaptarnos a una situación adversa y salir de ella “airosos”, en el sentido de poder volver a ser la misma persona que fuimos, aunque obviamente con un aprendizaje extra que ya nadie nos puede quitar. La resiliencia es, por lo tanto, una capacidad que puede tener un componente innato, pero que en realidad se adquiere y refuerza a través de la experiencia y las vivencias que uno tiene a lo largo de su vida y el cómo éstas le influyen y las afronta. 

Para afrontar adversidades, para salir reforzado de éstas y para conseguir llevar una vida tranquila y normal a partir del acontecimiento adverso se requiere tener muy trabajados otros aspectos de la Inteligencia emocional, entre ellos:

Autocontrol: capacidad de dominar las propias emociones, pensamientos, comportamientos... 
"Querida Kitty: Hace sol, el cielo está de un azul profundo, hace una brisa hermosa y tengo unos enormes deseos de...¡de todo! Deseos de hablar, de ser libre, de ver a mis amigos, de estar sola. Tengo tantos deseos de...¡de llorar! Siento en mí una sensación como si fuera a estallar, y sé que llorar me aliviaría. Pero no puedo. Estoy intranquila, voy de una habitación a la otra, respiro por la rendija de una ventana cerrada, siento que mi corazón palpita como si me dijera '¡Cuándo cumplirás mis deseos!'. Creo que siento en mí la primavera, siento el despertar de la primavera, lo siento en el cuerpo y en el alma. Tengo que contenerme para comportarme de manera normal, estoy totalmente confusa, no sé que leer, qué escribir, qué hacer, solo sé que ardo en deseos... Tu Ana" 
(Diario de Ana Frank. 12 de febrero de 1944)
Autoconocimiento: conocerse a uno mismo, saber cuáles son los puntos fuertes y las áreas de mejora... 
"Sé perfectamente cómo me gustaría ser y cómo soy... por dentro, pero lamentablemente solo yo pienso que soy así. Y esa quizá sea, no, seguramente es, la causa de que yo misma me considere una persona feliz por dentro, y de la gente que me considere una persona feliz por fuera" 
(Diario de Ana Frank. 1 de agosto de 1944)
Motivación: encontrar aquello que te gusta, que te apasiona y te empuja a hacerlo con mayor implicación. 
"Ahora otro tema: hace mucho que sabes que mi mayor deseo es llegar a ser periodista y más tarde una escritora famosa. Habrá que ver si algún día podré llevar a cabo este delirio (?!) de grandeza, pero temas hasta ahora no me faltan. De todos modos, cuando acabe la guerra quisiera publicar un libro titulado La casa de atrás; aún está por ver si resulta, pero mi diario podrá servir de base" 
(Diario de Ana Frank. 11 de mayo de 1944)
Confianza: esperanza firme para que algo suceda. 
"Solo espero una cosa: que se odio a los judíos sea pasajero, que los holandeses en algún momento demuestren ser lo que son en realidad, que no vacilen en su sentimiento de justicia, ni ahora ni nunca, ¡porque esto de ahora es injusto!" 
(Diario de Ana Frank. 22 de mayo de 1944)
Optimismo: juzgar las cosas y los acontecimientos desde la parte más positiva 
"Querida Kitty: ¡Me han vuelto las esperanzas, por fin las cosas resultan! Sí, de verdad, ¡todo marcha viento en popa! ¡Noticias bomba! Ha habido un atentado contra Hitler y esta vez no han sido los comunistas judíos o los capitalistas ingleses, sino un germanísimo general alemán, que es conde y joven además" 
(Diario de Ana Frank. 21 de julio de 1944)
Voluntad: deseo o intención para hacer algo. 
"Sé lo que quiero, tengo una meta, una opinión formada, una religión y un amor. Que me dejen ser yo misma, y me daré por satisfecha. Sé que soy una mujer, una mujer con fuerza interior y con mucho valor. Si Dios me da la vida, llegaré más lejos de lo que mamá ha llegado jamás, no seré insignificante, trabajaré en el mundo y para la gente. ¡Y ahora sé que lo primero que hace falta es valor y alegría!" 
(Diario de Ana Frank. 11 de abril de 1944)
Aceptación: aceptar la realidad, plantarle cara y seguir hacia delante. 

"Hemos vuelto a tomar conciencia del hecho de que somos judíos encadenados, encadenados a un único lugar, sin derechos, con miles de obligaciones. Los judíos no podemos hacer valer nuestros sentimientos, tenemos que tener valor y ser fuertes, tenemos que cargar con todas las molestias y no quejarnos, tenemos que hacer lo que está a nuestro alcance y confiar en Dios. Algún día esta horrible guerra habrá terminado, algún día volveremos a ser personas y no solamente judíos" 
(Diario de Ana Frank. 11 de abril de 1944)

A pesar de su trágica vida por ser de familia judía, de tener que estar escondida en una casa-zulo en el corazón de Ámsterdam y, tras ser descubierta, tener que permanecer en los campos de concentración de Auschwitz (Polonia) y Bergen-Belsen (Alemania), Ana Frank tuvo la fuerza necesaria para hacer frente a esas adversidades, superarlas de algún modo y transformarlas en algo positivo: las líneas de su Diario. 

Tras una biblioteca se encuentra la puerta de entrada al "anexo"
donde Ana y su familia vivieron durante la ocupación alemana,
desde el 9 de julio de 1942 hasta el 4 de agosto de 1944,
cuando fueron descubiertos y capturados 

Aunque no pudo conseguirlo personalmente, Ana siempre tuvo la ilusión de publicarlo y convertirse en una gran escritora. Esa ilusión, ese sentido que ella le daba a la vida, le ayudó a lograr ser una persona con alta capacidad de resiliencia. 

Sin que ella pudiera verlo, su Diario ha sido traducido a 70 idiomas y supera los 30 millones en ventas.

Ya han pasado 11 años de esta foto, pero es la única 
que conservo de aquella visita a la Casa de Ana Frank.
Os invito a leer su Diario. ¡Yo ya lo hice! :)

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lunes, 28 de mayo de 2018

Los niños de cinco años aún no tienen prejuicios racistas (por Agencia Sinc)

Comparto con vosotros este artículo que me ha resultado interesante.


Cuanto más diverso es su entorno, menos importancia dan a la etnia

Hace muchos años que los científicos han desterrado el concepto de ‘raza humana’ como un elemento biológico que determina la personalidad; sin embargo, esa idea perdura en parte de la sociedad. Un nuevo estudio ha revelado que es una creencia propia de los adultos: los niños de entre cinco y seis años no relacionan el color de la piel con las características psicológicas de las personas.

Los prejuicios racistas no son inherentes a la infancia / Pixnio

Desde la década de 1950, el concepto de raza humana ha caído en desuso para los científicos. Disciplinas como la genética, la biología evolutiva y la antropología han confirmado que es una categoría social y no natural. Sin embargo, muchas personas siguen pensando erróneamente que el color de la piel determina biológicamente la personalidad del individuo.

martes, 22 de mayo de 2018

¿Cómo liberarnos de los prejuicios? (por Miguel Pastorino)

Comparto con vosotros este artículo que me ha resultado interesante.

El otro es mucho más de lo que percibimos. Juzgarle por cómo lo vemos es una temeridad, un error.

Solemos pensar que conocemos a los demás y hablamos con facilidad de cómo son, de cómo piensan y de por qué son de tal o cual manera. También los demás muchas veces operan del mismo modo con nosotros. Confundimos con mucha facilidad la realidad con la percepción que tenemos de ella, cuando siempre nos haría bien recordar que lo real es mucho más que lo que percibimos y no obedece a nuestras simplificaciones.

miércoles, 16 de mayo de 2018

La desigualdad de género en la oficina es culpa de los prejuicios (por M. Victoria S. Nadal)

Estamos en MAYO: el mes en el que hablamos de Colombia y de los Prejuicios en este Blog.
Comparto con vosotros este artículo que me ha resultado interesante.


"Hombres y mujeres se comportan igual en el lugar del trabajo, las diferencias de salario y de acceso a puestos altos no residen en cómo actúan las mujeres, sino en cómo los demás perciben sus acciones, según un estudio de la Universidad de Harvard"

Se han sugerido numerosas causas para explicar por qué las mujeres cobran menos, tienen contratos más precarios y menos posibilidades de ascender en su trabajo. La causa que subyace es el machismo, que deriva en desigualdad de género en todos los ámbitos de la sociedad. Pero si vamos al detalle, vemos que las explicaciones tradicionales socialmente aceptadas sugieren que las mujeres se sienten impostoras en sectores dominados por hombres —y esto nos hace más conservadoras a la hora de pedir aumentos o ascensos— y también que las mujeres se comportan de forma diferente y no tienen las mismas redes de contactos. Esta última hipótesis ha sido recientemente desmentida por un estudio de la Universidad de Harvard que ha monitoreado el comportamiento de hombres y mujeres en la oficina y concluye que no hay diferencias en la forma de actuar, trabajar y relacionarse con el entorno laboral. En este caso, la desigualdad se debe a prejuicios: no a cómo se comportan las mujeres sino a cómo se interpretan sus acciones.

¿Las mujeres y los hombres actúan de forma diferente en la oficina?

viernes, 11 de mayo de 2018

MAYO: Colombia me demuestra que los prejuicios distorsionan la realidad



El mes pasado hice un viaje de esos que podemos decir se organizan de manera casi improvisada y a un destino que, seguramente, no hubiese escogido como primera opción. Lo de la improvisación es lo de menos para esta entrada que enmarcará este mes de Mayo en “Nosotros: las personas”. En cambio, lo de “seguramente no hubiera sido la primera opción” tiene más importancia si os digo que esta vez quiero hablaros de los prejuicios.

Pero antes, os doy cuatro pinceladas de Colombia, una república situada en América del Sur y cuya capital es Bogotá. Con una superficie superior al millón de km2 y una población alrededor de los 49 millones de habitantes, Colombia se ha caracterizado durante el siglo pasado y hasta no hace mucho por su inestabilidad política, que le ha llevado a tener varias guerras civiles. Desde la década de 1960 el conflicto interno entre el Estado contra diversos actores armados (guerrillas, paramilitares, narcotraficantes y crimen organizado), así como la economía ilegal dedicada al tráfico de drogas convirtieron al país en uno de los más peligrosos de Sudamérica y del mundo. En 2016, el Gobierno desarrolló un proceso de paz con la guerrilla con el objetivo de encontrar una salida política al conflicto. Actualmente, aunque la situación no es de estabilidad plena, Colombia trata de combatir esta lacra que ha arrastrado durante décadas para poder alcanzar una situación de progreso y transformación continuada.

Y ahora sí, confieso que yo he sido uno de los primeros en tener prejuicios sobre Colombia y, a pesar de tener muy claro e intentar siempre de no fomentar y alimentar los juicios de valor sesgados que todos nos hacemos, esta vez he vuelto a comprobar que cuando te encuentras con la realidad, ésta te da un buen bofetón y te hace ver que tu idea era sólo eso, una idea bastante lejana a la vida misma.

Estamos inmersos en un mundo de generalizaciones en el que tendemos a pensar que porque alguien sea de una determinada manera, todos aquellos que guardan relación con algún aspecto de este alguien tienen que ser o comportarse también de esa forma. Lo más difícil, pero necesario es luchar contra estas generalizaciones y, a veces, no hay más remedio que afrontar la realidad y darse cuenta que la película que uno se había montado dista mucho de lo que realmente ocurre. Y es que los prejuicios se forman de manera inconsciente en las personas y distorsionan la percepción que puedan tener de las cosas.

La pobreza, la inseguridad y las drogas son quizás los tres prejuicios estrella cuando semanas atrás comentaba con mis allegados que me iba a pasar unos días a Colombia. No se puede negar que las tres concurran en determinadas zonas del país, pero ¿en qué país no las tenemos también?.

Cierto es que aún queda mucho por hacer en Colombia, pero tan cierto es que se lleva mucho tiempo haciendo cosas y que éstas no son vox populi como lo siguen siendo las negativas del pasado. Utilizar la serie de “Narcos” como la realidad colombiana en 2018 es un error garrafal que hace que el avance que intentan hacer los ciudadanos de este país se vea tremendamente ralentizado en el tiempo.

Durante los 10 días que estuve en Colombia y visitando tres de sus ciudades más importantes: Cartagena de Indias, Medellín y Bogotá, pude comprobar que uno puede caminar tranquilo por la calle (siempre atento a lo que sucede alrededor, pero como hacemos en cualquier lugar y sobre todo si es uno que visitamos por primera vez). Pude comprobar que haciéndose de noche, uno puede continuar en la calle, que la gente es amable a la vez que curiosa cuando ven que los turistas se interesan por su país. También puedo afirmar que la propaganda que se hace del “visit colombia” es brutal: la gente te agradece la visita, te pide que recomiendes los lugares o sus servicios a aquellos que tengan intención de ir a Colombia, los guías turísticos saben sacar todo lo que hace a Colombia y a los colombianos dignos de ser visitados… en fin, ni vi pistolas, ni me ofrecieron droga, ni me secuestraron, ni me robaron y ni siquiera tuve la sensación de inseguridad que tanto miedo nos generan nuestros prejuicios.

Aunque lo poquito que visité me pareció estupendo, quiero remarcar aquel lugar que más me conmovió y que forma parte de Medellín. Concretamente, el barrio de San Javier o comuna nº13, considerada durante años el barrio más peligroso del mundo. Prostitución, asesinatos, drogas,… eran el pan de cada día en las calles de esta zona en la que viven más de 130.000 personas. Hoy, después de que en el año 2002 se iniciara la conocida “Operación Orión” que consistió en un Estado de Excepción para acabar con la guerrilla de las FARC y otros comandos armados en el barrio de San Javier, la comuna 13 es un barrio por el que se realizan tours y los turistas pueden pasear libremente realizando fotografías a los maravillosos graffitis que adornan las paredes de sus calles. La comuna 13 es un barrio en transformación que ha cambiado las armas por pinceles y donde la esperanza es el mensaje que se pretende contagiar a otros suburbios de la ciudad de Medellín.

Os dejo aquí una selección de fotografías de este barrio antioqueño de Medellín que recomiendo encarecidamente visitar como parte del tour que deberíais realizar por este país tan rico en cultura, naturaleza y espíritu innovador.


Desde el metrocable que nace en San Javier  podéis tener una vista impresionante y 
panorámica de la ciudad de Medellín.
En San Javier o comuna 13, vas a quedarte impresionado de la cultura, de los graffitis, de los niños y  
su vida en la calle, bailando, jugando y saludando a cualquier "gringo" que ven por allí.





Allí vas a encontrarte decenas de graffitis. Éste deja evidente el mensaje de "Esperanza"





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