lunes, 17 de septiembre de 2018

HAPPINESS: la “Felicidad” que nos vende el Capitalismo (por Cecilia Zamudio)

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La publicidad y todo el Aparato Cultural del capitalismo, promociona la idea de que la “felicidad” se alcanza consumiendo, comprando, poseyendo tal o cual producto publicitado, acumulando objetos, teniendo privilegios por encima de otros seres humanos. En realidad el concepto de “felicidad” que promueve y vende el capitalismo es una estafa que está destinada a encadenar a los seres humanos a un vacío existencial que genera un constante “consumo compensatorio” por un lado; y que por otro lado potencia el individualismo, pulveriza la solidaridad, y aliena profundamente buscando impedir el cuestionamiento de un sistema cuya estructura es medularmente injusta.

miércoles, 12 de septiembre de 2018

Hablemos de felicidad (por Euclides Kilo Ardila)

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Alcanzar las metas deseadas nos hace felices. Pero, más allá de cumplir objetivos, habría que decir que el concepto propiamente dicho de felicidad es relativo. De alguna forma todo depende de una condición interna o subjetiva de satisfacción y de alegría de cada persona.


En mi caso, más allá del dinero, tener empleo, los propios reconocimientos profesionales que pueda alcanzar y el bienestar de mi familia, veo en la salud a mi principal tesoro. ¡No me imagino trabajando ni con un asomo de gripa!

miércoles, 5 de septiembre de 2018

SEPTIEMBRE: En Mónaco me pregunté si sería más feliz con tanta riqueza a mi alcance

Este mes voy a tratar uno de esos temas que tantas veces nos hemos planteado y que ha supuesto objeto de estudios liderados por economistas, sociólogos y psicólogos. Me refiero a la relación existente entre el dinero y la felicidad.


Pero antes de abordar esta temática, quiero presentaros el destino que propongo como contexto para enmarcarla que no puede ser otro que Mónaco. El Principado de Mónaco está ubicado en la conocida como Riviera Francesa, haciendo frontera con Francia y cerca de la frontera franco-italiana. Con una superficie de 2km2 y una población de 38.400 habitantes, ocupa el 2º puesto como estado más pequeño del mundo tras la Ciudad del Vaticano y el primero por densidad de población. Desde el siglo XIII la familia Grimaldi tiene el poder como príncipes del país y, a pesar de no ser estado miembro de la Unión Europea, comparte con muchos países de Europa la moneda del Euro desde el año 2002.

En apenas 2km cuadrados viven cerca de 40mil personas. Mónaco es el 2º estado más pequeño del mundo y ocupa el primer puesto en el ranking mundial con mayor densidad de población.

Por empezar el tema con datos, el último Informe Global de Riqueza de 2017 concluye que la mitad de la riqueza global está en manos del 0,7% de la población. Diez años después de la crisis financiera global, el patrimonio del segmento de población más rico del mundo sigue aumentando y, con ello, la desigualdad. El debate que abro en este caso ya no es esta objetividad que nos dan los números, sino la subjetividad de responder a la cuestión de si la riqueza es sinónimo de felicidad.

Partidario siempre de no generalizar, pues las generalizaciones siempre conllevan excepciones y equivocaciones, sí es cierto que somos testigos de muchos casos en los que hay gente rica y a la vez infeliz. Del mismo modo, personas que apenas tienen para comer y un techo donde dormir, transmiten una felicidad que nunca sabes realmente de dónde son capaces de sacarla.

Existen muchos casos de personas que han llegado hasta el punto del suicidio tras dudar entre si quienes le rodean son realmente amigos o interesados. Y es que la felicidad puede tener un componente económico, pero sin duda también lo tiene en sentirse querido, en tener a alguien a quien querer, en tener salud y en poder disfrutar del tiempo libre. En ocasiones, se llega a olvidar que las cosas más importantes de la vida, aquellas que pueden hacerte realmente feliz, son gratis y provienen del interior de uno mismo, no precisamente de los bienes que posee.

Desde el punto de vista más psicológico, que es realmente del que soy profesional y puedo hablar con mayor fundamento, existe un umbral en el que el dinero pierde importancia. La habituación, que es el término psicológico que explica este hecho, es el proceso mediante el cual dejamos a prestar atención a ciertos estímulos a los que nos vamos acostumbrando o que dejan de darnos el placer que ocasionaban al inicio. En una situación de pobreza, cualquier incremento en la renta va a redundar en un mayor grado de felicidad. Sin embargo, alcanzados unos ingresos que garantizan un nivel de vida óptimo, los aumentos en la renta posteriores van perdiendo esa sensación de bienestar y felicidad.

Cuando paseas por las calles de Mónaco, por su puerto, por los alrededores del Casino, quedas impresionado por la riqueza que se exhibe en los comercios, en los yates y en los coches de lujo. También, por supuesto, en las personas que presumen y lucen de su poder adquisitivo por las calles monaguescas. Quizás, quienes vivan en esos niveles no sean conscientes, pero los que callejeamos como turistas curiosos y no pertenecemos a esa clase social, percibimos tanto lujo como algo que no pertenece a nuestra galaxia, incluso diría yo que hasta en cierto modo como un estilo de vida que nos incomoda.


El Casino de Montecarlo es uno de los atractivos turísticos más notables, frente a él
se hace ostento del lujo y de la riqueza que caracteriza la forma vida en el Principado.

Sea cual sea la sensación experimentada por el observador, ya sea en Mónaco, en cualquier otro lugar con similares niveles de riqueza o simplemente a través de la prensa o la televisión, la pregunta que muchos nos hacemos y que yo me hice continuamente cuando paseaba entre tanta ostentación era ¿sería yo más feliz de lo que soy ahora viviendo en esta otra galaxia?


¿Realmente sería yo más feliz teniendo este Ferrari que mi Ford Fiesta? :D

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viernes, 31 de agosto de 2018

Un clima laboral positivo, el mejor impulso para la productividad empresarial (por Legaltoday)

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·   Un entorno positivo impulsa la productividad, reduce las bajas médicas, y fomenta la cooperación y el trabajo en equipo

·         En el extremo opuesto, los resultados directos son malestar generalizado, y la pérdida de calidad en la toma de decisiones, en la atención al cliente, en la calidad del servicio y un menor rendimiento

·      Nexian ha seleccionado las seis claves para ayudar a los directores de RRHH a fomentar un clima laboral positivo

martes, 28 de agosto de 2018

¿De qué depende un buen clima laboral y cómo puedes alcanzarlo? (por AltoNivel)

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El clima laboral es el ambiente que se respira de forma cotidiana en las organizaciones; puede ser positivo o tóxico. Si queremos atraer a los mejores talentos, debemos tener una buena cultura organizacional y un buen clima laboral.


El clima laboral es el ambiente que se respira de forma cotidiana en las organizaciones y, al igual que cuando hablamos de clima geográfico, se trata de algo dinámico y cambiante. En este sentido, en una empresa a veces el clima es positivo por diferentes motivos —bien sea porque es fin de año, porque llega el periodo de aumentos tras la revisión de salarios etc—; pero también hay momentos donde el clima puede tornarse algo tóxico —debido a anuncios de recortes de personal, no alcanzar las cuotas establecidas etc—.

miércoles, 15 de agosto de 2018

Aromaterapia en el trabajo: un truco para ser más eficientes (por Infojobs)

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Expertos de marketing olfativo aseguran que aporta grandes beneficios en el estado de ánimo de las personas


Es cierto que desde el punto de vista científico, la aromaterapia no es considerada como parte de la medicina convencional. Sin embargo, sus beneficios están más que probados a través de lo que se denominan medicinas alternativas. El término “aromaterapia” fue acuñado por primera vez por el químico francés René-Maurice Gattefosé (1935), pero los aceites esenciales de las plantas se han usado durante siglos para elaborar cosméticos, perfumes y medicinas.

lunes, 6 de agosto de 2018

AGOSTO: La amoraterapia, el clima laboral y un paseo por Marruecos


Si de los diferentes lugares que he visitado tuviera que destacar uno por lo que a sus olores se refiere, ése sería sin duda Marruecos.

Oficialmente llamado Reino de Marruecos, es un país soberano situado al norte de África con costas atlánticas y mediterráneas. Se encuentra separado del continente europeo por el Estrecho de Gibraltar y, aunque su capital es Rabat, Casablanca es su ciudad más poblada. Marruecos cuenta con una población superior a los 35 millones de habitantes y con una extensión geográfica cercana a los 450 mil km2.

Históricamente, Marruecos estuvo poblado en la prehistoria por lo menos desde el año 8.000 a.C. y en sus tierras se encontró el cráneo más antiguo de un Homo sapiens. En el siglo VII se modernizó con la llegada del Islam. Siglos después, Portugal, España y Francia conquistaban sus tierras, hasta que en 1956 Marruecos lograba la independencia política de las potencias europeas y un año después Mohammed V se autoproclamaba rey del país.

Después de esta breve introducción de Marruecos, vuelvo al tema inicial que señalaba: sus olores. En mi viaje a Marruecos mi sentido del olfato fue el que más tuvo que trabajar. Pasear por una de las plazas más concurridas del mundo, Djemaa el Fna, situada en Marrakech o por los zocos de las especias de Rabat y Casablanca dejaron en mi recuerdo una imborrable huella de olores difíciles de explicar. Cardamomo, nuez moscada, jengibre, canela, pimentón, diferentes aromas de tés, perfumes de jazmín o de magnolias,… se mezclan por sus calles dando al turista una experiencia olfativa inigualable.

Frutos secos y especias en los comercios del Zoco de Marrakech

Pero también existen otros olores en algunas zonas que causan la misma sensación, pero con un toque totalmente opuesto. Me refiero por ejemplo a los espacios destinados a los curtidores de piel situados en Marrakech. Los curtidores son talleres donde se trabaja la piel y el cuero. Pasear por ellos se hace insoportable si no usas una protección de hierbabuena, que te entregan a la entrada y que te aconsejo no separes en ningún momento de tu nariz. La mezcla de pieles de animales, la cal viva para trabajarla, los diferentes tintes… incluso las cagadas de palomas que usan para trabajar las pieles antes de convertirlas en tejidos, producen un olor intenso y peculiar que también me sería difícil describir. Aun así, recomiendo la visita a esta zona situada al norte de la Medina por lo interesante que resulta todo este proceso de elaboración artesanal de tejidos.

Curtidurías de Marrakech
Ahora bien, ¿sobre qué quiero reflexionar en esta entrada en la que ya sabéis que estoy hablando de aromas y de Marruecos? Pues quiero hablar de la importancia que tiene el aroma (llamémosle clima) para que el lugar en el que te encuentres la experiencia sea más o menos favorable. ¿Verdad que estando en Marrakech uno no se siente igual paseando entre condimentos que entre pieles de animales? Siendo la misma ciudad el sentirse cómodo en una zona u en otra nada tiene que ver.

El clima laboral es uno de los temas que he venido tratando estos años en mi blog, es un tema que me preocupa en demasía teniendo en cuenta el área en la que trabajo, Recursos Humanos. De hecho, creo que es un tema que debería preocupar a todos y cada uno de los empleados de cualquier organización, independientemente de la posición que ocupase. Pues a veces se invierte mucho en nuevas tecnologías, en merchandising, en I+D, en contratar talento nuevo,… pero si se descuida el “aroma” o clima que envuelve a toda la organización, a las personas que en ella trabajan, se va todo al garete, porque nunca debemos olvidar que lo que hace grande a una empresa no es lo que ésta venda o lo que ésta haga, sino el cómo lo vende y el cómo lo hace y ahí entran de pleno las personas, las que harán su trabajo con más o menos mimo y las que darán publicidad positiva o negativa a la organización para la que trabajan.

Existen muchas maneras de cuidar este clima laboral y el entorno en el que trabajamos. A veces manteniendo una comunicación y atención personalizada y no generalizada, otras veces cuidando las actividades que se realicen más allá de las cuatro paredes de una fábrica u oficina (afterworks) y otras, aplicando políticas de conciliación con jornadas más flexibles o promocionando la actividad física y hábitos saludables entre los empleados.

Otra, por supuesto, la aromaterapia. El potencial que los aromas tienen sobre las personas es asombroso hasta tal punto que los expertos aseguran que los aromas pueden llegar a cambiar el estado anímico y la actitud de las personas. Algo que probablemente hayamos escuchado, pero sin darle mayor importancia, es que el olfato es el sentido más primitivo que tenemos y también el más desarrollado e influyente en la actividad cerebral. Los bulbos olfatorios son parte del sistema límbico, un sistema vinculado directamente con las emociones y con el aprendizaje.

Si quieres que tu equipo trabaje en las mejores condiciones, que tu casa vibre de una manera distinta o, simplemente, encontrar tu momento de relax y desconexión, piensa en profundizar primero y aplicar después técnicas que lo fomenten. Una de ellas, la aromaterapia, una gran desconocida, pero que cada vez más se utiliza en las empresas para influir tanto en la venta como en el confort de las personas que trabajan en ella.

Recuerda que ante un mal olor (un mal clima laboral) siempre habrá una manojo de hierbabuena (algo que hacer) que lo inhiba.

Y no dejéis de probar el té.
Además de su sabor, el aroma que desprende es único.
Como véis, me convertí en todo un profesional del servicio :)

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lunes, 30 de julio de 2018

¿Y si el paraíso de los países nórdicos no fuera real? (por El Comercio)

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Los países nórdicos se presentan como un paraíso en el medio de un mundo lleno de problemas. Se cree que Finlandia, Noruega, Suecia, Dinamarca e Islandia están alejados de cualquier conflicto social, que sus habitantes viven una felicidad plena gracias al método hygge y que, por caso, los finlandeses ostentan un sistema educativo único que no solo brinda resultados sino alegría para sus niños.

lunes, 23 de julio de 2018

La soledad, un mal contemporáneo mundial que en Reino Unido ahora es asunto de Estado (por BBC Mundo)

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Se estima que la soledad afecta a 9 millones de personas en Reino Unido. 

La soledad es uno de los males que acecha a la sociedad contemporánea, a tal punto que en Reino Unido se volvió un asunto de Estado.
La primera ministra británica, Theresa May, anunció esta semana la creación de un Ministerio de la Soledad .

lunes, 16 de julio de 2018

Cuando el sistema perfecto falla (por Lucía Lijtmaer)

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La broma decía así: los suecos serán cultos, ecuánimes, solidarios, ricos, atentos, modernos, limpios, altos y guapos, pero ¿qué hay de los suicidios? El chiste, en realidad, era sobre cualquier otro país que se compara con Suecia, pero ya no tiene por qué considerarse una broma. El director de cine Erik Gandini, de origen italiano y residente en Suecia, estrena esta semana en nuestro país The Swedish theory of love, la teoría sueca del amor, en la que examina cuáles son los riesgos acuciantes de uno de los éxitos de la socialdemocracia del siglo XX.

jueves, 5 de julio de 2018

JULIO: Suecia, un país donde el individualismo no está bien gestionado


Ya hace unos cuantos veranos que visité a unos amigos en Suecia, concretamente en Uppsala, ciudad universitaria cercana a la capital sueca. Fueron 6 días en los que tuve la oportunidad de visitar un par de lugares interesantes de sus alrededores: la capital, Estocolmo, y la población vikinga de Sigtuna. Si tuviera que buscar un adjetivo para este país y sin hacer filtro diría que es algo aburrido, pero no quiero utilizar este término peyorativo y prefiero decir que es un país demasiado tranquilo, donde la búsqueda de la soledad y el tiempo para uno mismo (tan necesario en ciertos momentos) lleva a una cultura del individualismo que, bajo mi punto de vista, se convierte en un arma de doble filo al no estar gestionada correctamente.

El Reino de Suecia es un país escandinavo, que limita al norte con Noruega y Finlandia y está conectado mediante el puente de Öresund con Dinamarca. Con una extensión de más de 450 mil km² es el quinto país más extenso de Europa, aunque su población apenas llega a los 10 millones de habitantes. Los prehistóricos dejaron evidencias de vida en Suecia, aunque ésta se convierte, históricamente hablando, en una región más interesante después de la Era Vikinga (s.VIII-XI), cuando el cristianismo se introduce en el país y comienzan a formarse los primeros reinos de los que Finlandia también formaba parte y de la que consigue independizarse durante el s.XVI. Durante las dos Guerras Mundiales se mantuvo neutral (aunque su neutralidad durante la IIGM siempre es cuestión de debate al colaborar con Adolf Hitler) y en 1995 entró a formar parte de la Unión Europea.

Cuando fui a Suecia lo hice para visitar a unos amigos que habían ido a vivir allí por trabajo y estudios. Durante las mañanas trabajaban y era cuando yo aprovechaba para coger la bicicleta y perderme por los alrededores de Uppsala. Por las tardes, socializaba con ellos y sus amigos… curiosamente ninguno sueco (y ahí lo dejo).

Uno de aquellos paseos en bici por Uppsala

Una de aquellas solitarias paradas de bus junto a carreteras sin apenas vehículos



Lo primero que haces cuando llegas allí es pensar “qué bien se vive aquí”, pero esta visión del turista que viene del estrés de la gran ciudad, mucho contrasta con la de las personas que llevan viviendo allí una temporada. El clima frío del invierno con su oscuridad prácticamente las 24h, los veranos que nunca acaban de llegar y cuando lo hacen apenas duran unos días, el problema del individualismo extremo de la sociedad sueca que tanto contrasta con otras culturas o modos de vida de otro países vecinos… en realidad, no todo es tan bonito como parece.

No voy a negar que Suecia tiene unas tierras impresionantes y unos paisajes que quitan el hipo, la verdad que tengo ganas de volver y seguir viendo. Pero la tranquilidad exagerada en sus calles, en su gente, en sus carreteras, en sus comercios… no va conmigo, no va con personas acostumbradas a vivir en ciudades y casi me atrevería a decir que ni siquiera en pueblos. Y es que hasta su capital, Estocolmo, es una ciudad tranquila, una ciudad-pueblo como yo la llamo.

La tranquilidad de Estocolmo la encuentras también
en cualquier rincón del centro de la ciudad
La cuestión, con la que comenzaba esta entrada, y con la que quiero abrir debate es si el individualismo que fomenta Suecia es bueno o es malo. Pues como todo, dependerá de hasta qué extremo se lleve. Os recomiendo que veáis el documental de Erik Gandini “La teoría sueca del amor” para que podáis entender mejor lo que explico a continuación. Algo te pone en alerta cuando te están diciendo que Suecia es uno de los países más felices y donde mejor se vive, pero también está entre los países con mayor tasa de suicidio del mundo. Y más cuando te dicen que el 40% de los suecos se sienten solos y un alto porcentaje de ellos vive en soledad (uno de cada dos), sin ni siquiera tener quien reclame por su cuerpo cuando fallecen (uno de cada cuatro)… en fin, muchos datos que hacen saltar todas las alarmas y que te llevan a pensar que quizás la búsqueda de la independencia personal, del estado de bienestar personal, del pensar un poco más en uno mismo y del “hacer lo que me plazca sin contar con los demás” deja de ser tan buena cuando se lleva a extremos.

Este grado de individualismo acaba convirtiendo a un país tan bonito como Suecia en un país de individuos, quienes viven acostumbrados a la soledad, al aburrimiento permanente, sin ni siquiera ser conscientes de ello. Los inmigrantes que por estudio o trabajo deciden ir allí se encuentran con que las pocas relaciones de amistad que establecen son básicamente con otros ciudadanos no suecos y, esto explica la tasa tan ridícula de matrimonios mixtos entre suecos y extranjeros.

Más allá de dónde se encuentra la base de este individualismo artificial en la sociedad tan económicamente acomodada de Suecia (el documental que os indico os puede dar más pistas), quiero llegar a la reflexión de la importancia que tienen para las personas valores tales como el compañerismo, la colaboración, la cooperación, el trabajo en equipo, la socialización… valores que contrastan con ese individualismo, que no es malo e incluso puede ser necesario, pero nunca llevado a tales extremos.

Desde mi experiencia personal os puedo asegurar que esos momentos de soledad durante las mañanas y desconexión necesaria me ayudaron en un verano que fue algo tormentoso a nivel personal, pero también os aseguro que me fue bastante y que una semana más me hubiera invertido la valoración que ahora hago de aquel viaje por el sur de este país escandinavo, al que volveré sin duda.


Si buscas relax, si buscas desconectar durante unos días, Suecia es tu destino

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viernes, 29 de junio de 2018

La resiliencia, una habilidad emocional que cualquier profesional debe hacer suya (por Rosa Carvajal)

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La resiliencia, una habilidad emocional que cualquier profesional debe hacer suya
«La capacidad de superar las adversidades de la vida es una característica esencial para convertirse en un gran líder»

Durante la crisis económica María fue despedida de su empresa junto con otros muchos compañeros tras 30 años de servicio. Se encontró con 50 años en la calle, con una mano adelante y otra atrás y muchas facturas que pagar. Pero lejos de desmoronarse se levantó con fuerza, recuperó su confianza y junto con otros ex compañeros fundó una asociación para ayudar a desempleados de larga duración. Hoy en día tiene una pequeña agencia de publicidad.

¿Por qué algunas personas se hunden en momentos difíciles y otras salen fortalecidas? 

María podría haber reaccionado de forma muy distinta. Pero supo hacerle frente a un agente perturbador o a un estado de situación adversa. Así se define a la resiliencia. La especialista en psicología y negocios Diane L.Coutu explica en la serie «Inteligencia Emocional», de Harvard Business Review y editado en español por Reverté Management, que «las primeras teorías sobre la resiliencia subrayaban el papel de la genética. Simplemente algunas personas nacen resilientes y otras no, se decía. Por supuesto que hay algo de verdad en esto, pero un buen número de evidencias empíricas (procedentes tanto de niños como de supervivientes de campos de concentración o de negocios que renacen de sus cenizas) sugiere que la resiliencia se puede aprender. Otros psicólogos afirman que las personas desafortunadas desarrollan las habilidades asociadas a la resiliencia más fácilmente que aquellos que disfrutan de unas circunstancias ventajosas». Coutu apunta que, hoy en día, la resiliencia es un tema de actualidad en los negocios, aunque los estudios pioneros de Norman Garmezy, profesor emérito de la Universidad de Minnesota, iniciaron la investigación académica sobre la resiliencia hace unos 40 años. «Las empresas y las personas con más éxito muestran un sólido sistema de valores y los sistemas de valores de las compañías resilientes cambian muy poco con el paso de los años y sirven de andamiaje en los tiempos difíciles», concluye L. Coutu que define la resiliencia «como una de las habilidades emocionales que cualquier persona del siglo XXI debe dominar». Carlos González Alonso, profesor de ESIC y autor de «Homo Resiliens», señala que el concepto se puso de moda a lo largo de la crisis, pero está en boga en el sector de los Recursos Humanos desde mucho antes. Define la resiliencia como «la capacidad de superación, la capacidad de salir fortalecido en los momentos de crisis» y señala que las empresas lo deberían incorporar en sus modelos de gestión de sus profesionales. Destaca que, «en los procesos de selección, tendría que valorarse el nivel de resiliencia de los candidatos. Es un elemento que se ha de incorporar en los perfiles profesionales y una condición “sine qua non” en los directivos». No todo el mundo es resiliente por naturaleza pero «es una competencia que se puede desarrollar a través de técnicas como el “mindfulness” o la psicología positiva», asegura González Alonso.

En las distintas culturas, la capacidad de superar las adversidades de la vida es una característica esencial para convertirse en un gran líder. Según los investigadores Jeffrey A. Sonnenfeld y Andrew J.Ward, «los auténticos líderes no se desmoronan. Las derrotas les impulsan a reincorporarse a la lucha con mayor fuerza y determinación». Poca gente personifica este viaje mejor que el presidente Jimmy Carter. Después de su devastadora derrota para la reelección frente a Ronald Reagan, estaba agotado emocionalmente. Sin embargo no se refugió en la ira y la autocompasión, relatan los especialistas, sino que luchó para restaurar su influyente papel en los acontecimientos mundiales. «La clave de la resiliencia es esforzarse mucho, luego parar, recuperarse y continuar de nuevo», como apuntan el conferenciante, Shawn Achor y la psicóloga Michelle Gielan.

Cómo recuperarse

Uno de los pasos más importantes en el camino hacia la recuperación es afrontar el fracaso y aceptarlo. Los investigadores Jeffrey A. Sonnenfeld y Andrew J.Ward en la serie de libros titulada «Inteligencia emocional» aconsejan que, a medida que comenzamos a reconstruir nuestra carrera, debemos asegurarnos de que: «el fracaso es un inicio, no un final. Siempre es posible regresar al punto de partida; mira hacia el futuro. Las acciones preventivas son, a menudo, más efectivas que las reactivas; es importante ayudar a los demás a que afronten su fracaso».


Rosa Carvajal
23 de Abril de 2018 12:27 
https://www.larazon.es/

miércoles, 20 de junio de 2018

Cómo trabajar la resiliencia en niños: 5 pasos (por Ángel Rull)

Comparto con vosotros este artículo que me ha resultado interesante.


La resiliencia está presente en la mayoría de los niños, pero también, en muchos adultos. Además, es posible aumentarla y fortalecerla.




Después de acontecimientos traumáticos, el ser humano se repone y sale fortalecido. Esta capacidad está presente en la mayoría de los niños, independientemente de la importancia de la tragedia. Se llama resiliencia y es posible entrenar a tus hijos para ello.

5 pasos para fomentarla en tus hijos

lunes, 11 de junio de 2018

La ventaja de ser resiliente (por Ivette de Jacobis)


Comparto con vosotros este artículo que me ha resultado interesante.

La vida incluye adversidades y seguramente vamos a vivir situaciones que pueden llevarnos a nuestro límite, poner a prueba nuestra fuerza y hacer que dudemos si realmente tenemos la capacidad y voluntad suficientes para no dejarnos vencer y seguir adelante. En estos momentos es donde necesitamos la resiliencia; la capacidad para adaptarnos, aprender y salir fortalecidos de las situaciones difíciles.


De acuerdo a Karen Reivich y Andrew Shatte, autores del libro The Resilience Factor, la resiliencia es quizás el ingrediente crucial para disfrutar de una vida sana y feliz, con la característica de que se puede aprender y desarrollar a cualquier edad y bajo cualquier circunstancia. Más que cualquier otra habilidad, es lo que determina qué tan bien manejamos aquellas situaciones que nos desgastan o derrumban, como luchar contra una fuerte enfermedad, sobreponerse a la terminación de una relación particularmente dolorosa o complicada, la muerte de un ser querido, o levantarse de una crisis económica.

lunes, 4 de junio de 2018

JUNIO: Fue en la capital de los Países Bajos donde Ana Frank demostró su resiliencia


En esta ocasión os voy a hablar de la Resiliencia como capacidad que tenemos los seres humanos de sacar lo positivo en situaciones que realmente no lo son. Pero antes dejadme que os hable de los Países Bajos; país en el que enmarcaré este concepto psicológico.

El Reino de los Países Bajos se sitúa en el noroeste de Europa con una superficie de 41mil km2de los cuales el 18.40% es agua. Tiene una población alrededor de los 17 millones de habitantes y han estado habitados desde la última glaciación. Tierras conquistadas en el s.I a.C. por los romanos, saqueadas por los vikingos durante los s.IX y XI y bajo el dominio español hasta su independencia en 1648, tras la Guerra de los ochenta años. Pero sin duda uno de sus golpes más duros y recientes ocurrió durante la II Guerra Mundial (1939-1945). Aunque se declararon neutrales, Alemania lanzó un ataque contra los Países Bajos conquistando la mayor parte del país y persiguiendo a los judíos, quienes fueron declarados enemigos del estado. Es en este periodo y concretamente en su capital, Ámsterdam, donde se ubica una de las historias más conocidas: la de Ana Frank, la niña judía que tuvo que vivir escondida junto a su hermana, sus padres y cuatro personas más en una dependencia secreta de un edificio de oficinas frente al canal Prinsengracht de la capital holandesa.

Casa de Ana Frank, en Prinsengracht 263-267


Canal Prinsengracht




Si habéis leído su Diario o conocéis su historia, entenderéis por qué hablo de Ana Frank como un claro ejemplo de persona resiliente.

Pero antes, ¿qué es la resiliencia?

Para los que nunca hayáis escuchado esta palabra os la explicaré como me la enseñaron a mí; con una de esas metáforas que a veces ayudan a asimilar conceptos que forman parte del mapa abstracto de la mente humana.

“Pensad en una goma, que la estiráis para adecuarla alrededor de un objeto, pero cuando la dejáis suelta vuelve a su estado y forma original. Pensad también en una esponja, que la presionáis para escurrir el agua que ha absorbido, pero que al soltarla vuelve a tener su misma forma inicial”

Esto es la resiliencia, la capacidad de adaptarnos a una situación adversa y salir de ella “airosos”, en el sentido de poder volver a ser la misma persona que fuimos, aunque obviamente con un aprendizaje extra que ya nadie nos puede quitar. La resiliencia es, por lo tanto, una capacidad que puede tener un componente innato, pero que en realidad se adquiere y refuerza a través de la experiencia y las vivencias que uno tiene a lo largo de su vida y el cómo éstas le influyen y las afronta. 

Para afrontar adversidades, para salir reforzado de éstas y para conseguir llevar una vida tranquila y normal a partir del acontecimiento adverso se requiere tener muy trabajados otros aspectos de la Inteligencia emocional, entre ellos:

Autocontrol: capacidad de dominar las propias emociones, pensamientos, comportamientos... 
"Querida Kitty: Hace sol, el cielo está de un azul profundo, hace una brisa hermosa y tengo unos enormes deseos de...¡de todo! Deseos de hablar, de ser libre, de ver a mis amigos, de estar sola. Tengo tantos deseos de...¡de llorar! Siento en mí una sensación como si fuera a estallar, y sé que llorar me aliviaría. Pero no puedo. Estoy intranquila, voy de una habitación a la otra, respiro por la rendija de una ventana cerrada, siento que mi corazón palpita como si me dijera '¡Cuándo cumplirás mis deseos!'. Creo que siento en mí la primavera, siento el despertar de la primavera, lo siento en el cuerpo y en el alma. Tengo que contenerme para comportarme de manera normal, estoy totalmente confusa, no sé que leer, qué escribir, qué hacer, solo sé que ardo en deseos... Tu Ana" 
(Diario de Ana Frank. 12 de febrero de 1944)
Autoconocimiento: conocerse a uno mismo, saber cuáles son los puntos fuertes y las áreas de mejora... 
"Sé perfectamente cómo me gustaría ser y cómo soy... por dentro, pero lamentablemente solo yo pienso que soy así. Y esa quizá sea, no, seguramente es, la causa de que yo misma me considere una persona feliz por dentro, y de la gente que me considere una persona feliz por fuera" 
(Diario de Ana Frank. 1 de agosto de 1944)
Motivación: encontrar aquello que te gusta, que te apasiona y te empuja a hacerlo con mayor implicación. 
"Ahora otro tema: hace mucho que sabes que mi mayor deseo es llegar a ser periodista y más tarde una escritora famosa. Habrá que ver si algún día podré llevar a cabo este delirio (?!) de grandeza, pero temas hasta ahora no me faltan. De todos modos, cuando acabe la guerra quisiera publicar un libro titulado La casa de atrás; aún está por ver si resulta, pero mi diario podrá servir de base" 
(Diario de Ana Frank. 11 de mayo de 1944)
Confianza: esperanza firme para que algo suceda. 
"Solo espero una cosa: que se odio a los judíos sea pasajero, que los holandeses en algún momento demuestren ser lo que son en realidad, que no vacilen en su sentimiento de justicia, ni ahora ni nunca, ¡porque esto de ahora es injusto!" 
(Diario de Ana Frank. 22 de mayo de 1944)
Optimismo: juzgar las cosas y los acontecimientos desde la parte más positiva 
"Querida Kitty: ¡Me han vuelto las esperanzas, por fin las cosas resultan! Sí, de verdad, ¡todo marcha viento en popa! ¡Noticias bomba! Ha habido un atentado contra Hitler y esta vez no han sido los comunistas judíos o los capitalistas ingleses, sino un germanísimo general alemán, que es conde y joven además" 
(Diario de Ana Frank. 21 de julio de 1944)
Voluntad: deseo o intención para hacer algo. 
"Sé lo que quiero, tengo una meta, una opinión formada, una religión y un amor. Que me dejen ser yo misma, y me daré por satisfecha. Sé que soy una mujer, una mujer con fuerza interior y con mucho valor. Si Dios me da la vida, llegaré más lejos de lo que mamá ha llegado jamás, no seré insignificante, trabajaré en el mundo y para la gente. ¡Y ahora sé que lo primero que hace falta es valor y alegría!" 
(Diario de Ana Frank. 11 de abril de 1944)
Aceptación: aceptar la realidad, plantarle cara y seguir hacia delante. 

"Hemos vuelto a tomar conciencia del hecho de que somos judíos encadenados, encadenados a un único lugar, sin derechos, con miles de obligaciones. Los judíos no podemos hacer valer nuestros sentimientos, tenemos que tener valor y ser fuertes, tenemos que cargar con todas las molestias y no quejarnos, tenemos que hacer lo que está a nuestro alcance y confiar en Dios. Algún día esta horrible guerra habrá terminado, algún día volveremos a ser personas y no solamente judíos" 
(Diario de Ana Frank. 11 de abril de 1944)

A pesar de su trágica vida por ser de familia judía, de tener que estar escondida en una casa-zulo en el corazón de Ámsterdam y, tras ser descubierta, tener que permanecer en los campos de concentración de Auschwitz (Polonia) y Bergen-Belsen (Alemania), Ana Frank tuvo la fuerza necesaria para hacer frente a esas adversidades, superarlas de algún modo y transformarlas en algo positivo: las líneas de su Diario. 

Tras una biblioteca se encuentra la puerta de entrada al "anexo"
donde Ana y su familia vivieron durante la ocupación alemana,
desde el 9 de julio de 1942 hasta el 4 de agosto de 1944,
cuando fueron descubiertos y capturados 

Aunque no pudo conseguirlo personalmente, Ana siempre tuvo la ilusión de publicarlo y convertirse en una gran escritora. Esa ilusión, ese sentido que ella le daba a la vida, le ayudó a lograr ser una persona con alta capacidad de resiliencia. 

Sin que ella pudiera verlo, su Diario ha sido traducido a 70 idiomas y supera los 30 millones en ventas.

Ya han pasado 11 años de esta foto, pero es la única 
que conservo de aquella visita a la Casa de Ana Frank.
Os invito a leer su Diario. ¡Yo ya lo hice! :)

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