lunes, 5 de noviembre de 2018

NOVIEMBRE: La tolerancia vista en el caso de Christiania, un barrio independiente en el corazón de Dinamarca


Si nos ponemos a pensar en países que suelen estar en el top 10 de la mayoría de tópicos positivos como son la situación economía, la felicidad y el bienestar de los ciudadanos, el sistema educativo y sanitario, los buenos hábitos de vida saludable, los menores índices de corrupción… siempre nos encontramos con que Dinamarca está entre ellos. País que acabo de visitar por primera vez apenas hace unos días y que constituye el marco donde reflexionaré sobre el tema de este mes: la tolerancia.
Antes, conozcamos un poco del país que en su tiempo tuvo el poder de toda Escandinavia. El Reino de Dinamarca es el país más meridional de los países nórdicos con una superficie de 43.094km2 y una población que no alcanza los 6 millones de habitantes, siendo su capital, Copenhague, la ciudad más poblada. Aunque se piensa que estuvo habitada hace unos 120.000 años, los restos arqueológicos más antiguos que se han encontrado datan del 12.500 a.C. Hasta la llegada del cristianismo, Dinamarca estuvo ocupada por los vikingos (siglos VIII-XI), periodo en el que tuvo un gran poder llegando a conquistar incluso Inglaterra. Durante los siglos siguientes, las relaciones entre los reyes y la Iglesia fueron conflictivas, hasta que en el s.XIV la reina Margarita I contrajo matrimonio con Haakon VI de Noruega en un intento de unir los dos reinos y Suecia. Durante el reinado de la monarca, las actuales Dinamarca, Suecia, Noruega, Finlandia, Islandia, Groenlandia y las Islas Feroes estuvieron unidas en lo que se conocía como la Unión de Kalmar, que estuvo vigente hasta el siglo XVI. A partir de ahí, numerosas derrotas danesas, principalmente durante la época napoleónica, fueron quitando el ostentoso poder territorial de Dinamarca, convirtiéndola en la actualidad en el más pequeño de los países nórdicos.

En este reciente viaje a Dinamarca he visitado algunas poblaciones de la isla de Selandia como son Helsingør, Hillerød y la propia Copenhague. Por todos es sabido que la famosa estatua de la Sirenita de Copenhague es la atracción más famosa y visitada de la ciudad, pero personalmente lo que más me llamó la atención fue la segunda atracción más visitada y quizás menos conocida hasta que investigas un poco más a fondo. Se trata de llamada ciudad libre de Christiania. 


Aquí todavía en la Unión Europea y en Dinamarca,
a punto de cruzar la puerta de acceso a Christiania
Este barrio, en pleno centro de Copenhague, ocupa un antiguo terreno militar de 34 hectáreas. Con total impunidad, pero de manera ordenada, este barrio “independiente” tiene sus propias leyes desde 1971. Actualmente, viven ahí unas 1000 personas que se autogobiernan, se autoabastecen y no pagan impuestos. No se consideran daneses y ni siquiera miembros de la Unión Europea. En Christiania todo lo que comen lo cultivan ellos, tienen su propia cerveza, se generan su propia energía y la venta y consumo de drogas blandas está a la orden del día y a la vista del turista que pasea por sus calles y cuya única norma de acceso es no sacar la cámara de fotos (excepto en los lugares donde se indique lo contrario).


Izquierda arriba: una de las calles de Christiania.
Izquierda abajo: cartel de salida de Christiania, donde indica que vuelves a entrar de nuevo a la Unión Europea
Derecha: una de las fachadas de los barracones de Christiania

Y la pregunta que todos nos hacemos, ¿cómo un país tan ejemplar como Dinamarca consiente tener en pleno corazón de su capital una ciudad sin ley?. Pues gustará más o menos al gobierno danés, pero aquí tenemos un claro ejemplo de la tolerancia, un valor que se define como la consideración o respeto hacia las opiniones o prácticas de los demás, aunque sean diferentes a las nuestras, obviamente siempre que no causen un perjuicio al bienestar personal. En este caso, es evidente que los daneses no deben ver muy perjudicial la existencia de Christiania, si ésta ya va camino de cumplir los 50 años.

La tolerancia es un valor que tanto en el mundo personal como en el ámbito profesional tenemos que trabajar para evitar, primero, malestar interno y personal y para potenciar, después, el buen clima con aquellos que nos rodean y con los que compartimos momentos y proyectos.

Igual con la familia o los vecinos, los compañeros de trabajo no se eligen (a no ser que seas el Director General de la compañía). Simplemente, te ha tocado compartir con ellos tu espacio, tu tiempo y muchas situaciones en las que la unión del grupo/equipo va a ser necesaria y determinante para afrontar problemas y retos. ¿Qué mejor manera que la de hacerlo bajo el paraguas de este gran valor al que se le llama tolerancia?

Sólo trabajando internamente este valor e inculcándolo a quienes nos tienen como referente, conseguiremos una sociedad más íntegra y fácil, un trabajo más colaborativo, coordinado, productivo y con unos proyectos elaborados de la manera más eficiente. En definitiva, un mundo mejor, más colorido, donde todos los colores, formas y estilos puedan tener cabida.
Uno de los pocos espacios donde está permitido sacar la cámara de fotos

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lunes, 29 de octubre de 2018

Así será la Universidad del futuro que cambiará su trabajo (por Tino Fernández)

Comparto con vosotros este artículo que me ha resultado interesante.



Tres rectores de grandes universidades internacionales cuentan a EXPANSIÓN cómo será la educación superior de los próximos años y ofrecen pistas para acabar con la brecha entre el mundo académico y el mercado del empleo real, y sugerencias para adaptar las carreras a las nuevas exigencias de las profesiones que van apareciendo y de los modelos de trabajo que cambian nuestra vida profesional.

viernes, 19 de octubre de 2018

¿Cómo entrenar tu capacidad para resolver problemas? (por Universia México)

Comparto con vosotros este artículo que me ha resultado interesante.


Esta es una de las capacidades más solicitadas en las empresas, por lo que aprender a desarrollarla es esencial en la época contemporánea.

Las empresas buscan retener a los profesionales resolutivos  |  Fuente: Shutterstock

  • Las empresas actuales buscan trabajadores capacitados para trabajar en equipo y resolver problemas de forma efectiva.
  • Los trabajadores deben buscar métodos que les permitan presentarse como candidatos más interesantes para las empresas.
  • Con algunos métodos concretos es posible mejorar las habilidades de resolución de problemas.


miércoles, 10 de octubre de 2018

¿Cuáles son las habilidades más valoradas por las empresas? (por RRHH Digital)

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Miles de jóvenes españoles comienzan, estos días, una nueva etapa educativa. Las universidades, centros de formación profesional o escuelas de negocios renuevan su oferta formativa para adaptarse a los nuevos tiempos y necesidades del mercado. Pero, en un mercado laboral altamente cualificado y competitivo, las empresas, además de valorar la formación y la experiencia de los candidatos, tienen cada vez más en cuenta su personalidad, actitud y capacidad para aportar soluciones.



En este contexto, cobran importancia las habilidades sociales a la hora de optar a un puesto de trabajo - también conocidas como soft skills -. Esos rasgos de la personalidad, el lenguaje o las conductas que capacitan a las personas para enfrentar las diferentes situaciones profesionales o personales que surgen en su día a día.

jueves, 4 de octubre de 2018

OCTUBRE: Cuba, la cuna de la 'Problem Solving People'


Este mes de octubre quiero tratar un tema que en el mundo de los Recursos Humanos tiene mucha relevancia hoy en día. Me refiero a la capacidad de las personas de resolver problemas, lo que se conoce en términos americanos como ‘Problem solving’. Aunque en RRHH está cada vez más de moda la búsqueda de candidatos que incorporen ésta en su repertorio de competencias, en la vida, fuera de las empresas, la capacidad resolutiva es también un plus para aquellas personas que la tienen bien desarrollada.

Si tuviera que escoger un lugar de aquellos que he visitado en el que la capacidad resolutiva se puede observar por cualquiera de sus calles y en múltiples situaciones ése es sin duda Cuba.


La República de Cuba está ubicada en el extremo noroeste de las Antillas, limitando al norte con el Océano Atlántico y al sur con el Mar del Caribe. Con más de 11 millones y medio de habitantes es el país más poblado de las Antillas y con casi 111.000km2, el más extenso. Previo al periodo de colonización española (siglo XVI), el territorio cubano estaba habitado por pueblos indígenas americanos. Hasta 1869 Cuba se mantuvo como colina española, y como provincia española hasta 1898, tras la intervención de Estados Unidos en la Guerra de la Independencia Cubana. Aunque Cuba trató de establecer la democracia desde su Independencia en 1902, el Golpe de Estado de 1952 le sumergió en la dictadura de Fulgencio Batista, derrocado en 1959 por Fidel Castro, quien años después lideraría el Partido Comunista, que gobierna el país hasta la actualidad. Desde 1960 Cuba ha venido sufriendo un bloqueo comercial, económico y financiero por parte de Estados Unidos, siendo éste el bloqueo más prolongado que se conoce en época moderna, habiendo sido condenado 23 veces por Naciones Unidas. En 2014 los presidentes Barack Obama (EEUU) y Raúl Castro (Cuba) acordaron mejorar las relaciones políticas, sociales y económicas entre ambos países, comenzando el levantamiento del bloqueo cubano que a fecha de hoy sigue existiendo.

Por este último punto, el del bloqueo, es seguramente por el que actualmente es posible observar ciertos comportamientos entre los ciudadanos cubanos que fuera de este país y en la mayoría de países desarrollados nos chocaría ver en pleno siglo XXI.

Esta falta de relaciones comerciales con el exterior ha provocado durante todos estos años de bloqueo que los cubanos hayan tenido dificultades para comprar materiales con los que reparar vehículos, edificios, infraestructuras civiles…

Más de la mitad de las edificaciones en Cuba están en ruinas o casi. Si caminas por las calles del centro de La Habana podrás comprobar que 8 de cada 10 casas tienen sus fachadas con un gran deterioro y una gran falta capas de pintura. Materiales de cierta calidad como azulejos, pintura, sanitarios, tuberías… han sido prácticamente inalcanzables para la población cubana, por la dificultad comercial que comentábamos que tiene el país y por el consecuente precio desorbitado de estos materiales. La realidad se plasma en que este tipo de reparaciones sólo se lo han podido permitir aquellos cubanos con familiares en el extranjero, que les han ido proporcionado dinero.

Estado de los edificios situados frente al Malecón habanero

No es difícil tampoco encontrar deterioro en las infraestructuras y mobiliario urbano

Construir o reparar han sido tareas que difícilmente los cubanos han podido llevar a término a no ser que haya sido con sus propios medios e ingenio. No hace falta más que observar la gran mayoría de los coches que circulan por sus calles. Unas verdaderas obras de ingenio e ingeniería, donde la artesanía es la principal herramienta con la que cuenta los mecánicos y los usuarios de los vehículos sesenteros. El principal motivo, además, radica en que el Gobierno prohibió hasta 2011 la compra de vehículos nuevos y desde 2013 los grava con impuestos del 800%, lo que resulta en precios inalcanzables que rondan los 70.000€ para los vehículos más sencillos.

Vehículos antiguos re-reciclados y en buen estado y medios de 
transporte a los que uno no sabe si llamar coche o directamente submarino. 
Evidencia clara del ingenio de los cubanos, haciendo uso de lo que tienen a su abasto.

Por todo ello, y vuelvo al comienzo, la capacidad resolutiva ante dificultades sobrevenidas es un elemento de gran valor que muchos profesionales de los recursos humanos valoramos en la búsqueda del talento, en la incorporación y en la retención del mismo. Las personas ‘problem solving’ son personas que te aseguran evitar conflictos e incidencias mayores, que previenen complicaciones y que saben encontrar posible soluciones a aquellos problemas que anteriormente han identificado con total claridad.

Como en el caso de los cubanos, esta habilidad no viene en nuestro ADN y por ello estamos ante una competencia que puede ser aprendida para posteriormente poder aplicarla tanto en el mundo profesional como en el personal.

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sábado, 29 de septiembre de 2018

“Los millenials somos la primera generación que hemos comprobado empíricamente que el dinero no da la felicidad” (por Neus Portas)

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A sus 27 años, es un referente en el entorno del emprendimiento social. Hace poco más de dos años, después de dos viajes a Etiopía, se dio cuenta de que la falta de agua es la mayor pobreza que existe. Y de esa visión nació Auara, un proyecto de agua embotellada con material 100% reciclable y cuyos beneficios (el 100%) se destinan a proyectos de agua en África.

Antonio es el ejemplo ideal del millenial del que hablan los que hablan de generaciones: inquieto, proactivo, que no se mueve por el dinero, que entiende que la felicidad está en otro sitio. Que puede y quiere ayudar a mejorar el mundo. Reflexivo, curioso y con un alto grado de empatía e inteligencia emocional. Iba para arquitecto y ha acabado construyendo empresas con propósito social y equipos entusiastas como principales pilares para mejorar el mundo.

lunes, 17 de septiembre de 2018

Happiness: la “Felicidad” que nos vende el Capitalismo (por Cecilia Zamudio)

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La publicidad y todo el Aparato Cultural del capitalismo, promociona la idea de que la “felicidad” se alcanza consumiendo, comprando, poseyendo tal o cual producto publicitado, acumulando objetos, teniendo privilegios por encima de otros seres humanos. En realidad el concepto de “felicidad” que promueve y vende el capitalismo es una estafa que está destinada a encadenar a los seres humanos a un vacío existencial que genera un constante “consumo compensatorio” por un lado; y que por otro lado potencia el individualismo, pulveriza la solidaridad, y aliena profundamente buscando impedir el cuestionamiento de un sistema cuya estructura es medularmente injusta.

miércoles, 12 de septiembre de 2018

Hablemos de felicidad (por Euclides Kilo Ardila)

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Alcanzar las metas deseadas nos hace felices. Pero, más allá de cumplir objetivos, habría que decir que el concepto propiamente dicho de felicidad es relativo. De alguna forma todo depende de una condición interna o subjetiva de satisfacción y de alegría de cada persona.


En mi caso, más allá del dinero, tener empleo, los propios reconocimientos profesionales que pueda alcanzar y el bienestar de mi familia, veo en la salud a mi principal tesoro. ¡No me imagino trabajando ni con un asomo de gripa!

miércoles, 5 de septiembre de 2018

SEPTIEMBRE: En Mónaco me pregunté si sería más feliz con tanta riqueza a mi alcance

Este mes voy a tratar uno de esos temas que tantas veces nos hemos planteado y que ha supuesto objeto de estudios liderados por economistas, sociólogos y psicólogos. Me refiero a la relación existente entre el dinero y la felicidad.


Pero antes de abordar esta temática, quiero presentaros el destino que propongo como contexto para enmarcarla que no puede ser otro que Mónaco. El Principado de Mónaco está ubicado en la conocida como Riviera Francesa, haciendo frontera con Francia y cerca de la frontera franco-italiana. Con una superficie de 2km2 y una población de 38.400 habitantes, ocupa el 2º puesto como estado más pequeño del mundo tras la Ciudad del Vaticano y el primero por densidad de población. Desde el siglo XIII la familia Grimaldi tiene el poder como príncipes del país y, a pesar de no ser estado miembro de la Unión Europea, comparte con muchos países de Europa la moneda del Euro desde el año 2002.

En apenas 2km cuadrados viven cerca de 40mil personas. Mónaco es el 2º estado más pequeño del mundo y ocupa el primer puesto en el ranking mundial con mayor densidad de población.

Por empezar el tema con datos, el último Informe Global de Riqueza de 2017 concluye que la mitad de la riqueza global está en manos del 0,7% de la población. Diez años después de la crisis financiera global, el patrimonio del segmento de población más rico del mundo sigue aumentando y, con ello, la desigualdad. El debate que abro en este caso ya no es esta objetividad que nos dan los números, sino la subjetividad de responder a la cuestión de si la riqueza es sinónimo de felicidad.

Partidario siempre de no generalizar, pues las generalizaciones siempre conllevan excepciones y equivocaciones, sí es cierto que somos testigos de muchos casos en los que hay gente rica y a la vez infeliz. Del mismo modo, personas que apenas tienen para comer y un techo donde dormir, transmiten una felicidad que nunca sabes realmente de dónde son capaces de sacarla.

Existen muchos casos de personas que han llegado hasta el punto del suicidio tras dudar entre si quienes le rodean son realmente amigos o interesados. Y es que la felicidad puede tener un componente económico, pero sin duda también lo tiene en sentirse querido, en tener a alguien a quien querer, en tener salud y en poder disfrutar del tiempo libre. En ocasiones, se llega a olvidar que las cosas más importantes de la vida, aquellas que pueden hacerte realmente feliz, son gratis y provienen del interior de uno mismo, no precisamente de los bienes que posee.

Desde el punto de vista más psicológico, que es realmente del que soy profesional y puedo hablar con mayor fundamento, existe un umbral en el que el dinero pierde importancia. La habituación, que es el término psicológico que explica este hecho, es el proceso mediante el cual dejamos a prestar atención a ciertos estímulos a los que nos vamos acostumbrando o que dejan de darnos el placer que ocasionaban al inicio. En una situación de pobreza, cualquier incremento en la renta va a redundar en un mayor grado de felicidad. Sin embargo, alcanzados unos ingresos que garantizan un nivel de vida óptimo, los aumentos en la renta posteriores van perdiendo esa sensación de bienestar y felicidad.

Cuando paseas por las calles de Mónaco, por su puerto, por los alrededores del Casino, quedas impresionado por la riqueza que se exhibe en los comercios, en los yates y en los coches de lujo. También, por supuesto, en las personas que presumen y lucen de su poder adquisitivo por las calles monaguescas. Quizás, quienes vivan en esos niveles no sean conscientes, pero los que callejeamos como turistas curiosos y no pertenecemos a esa clase social, percibimos tanto lujo como algo que no pertenece a nuestra galaxia, incluso diría yo que hasta en cierto modo como un estilo de vida que nos incomoda.


El Casino de Montecarlo es uno de los atractivos turísticos más notables, frente a él
se hace ostento del lujo y de la riqueza que caracteriza la forma vida en el Principado.

Sea cual sea la sensación experimentada por el observador, ya sea en Mónaco, en cualquier otro lugar con similares niveles de riqueza o simplemente a través de la prensa o la televisión, la pregunta que muchos nos hacemos y que yo me hice continuamente cuando paseaba entre tanta ostentación era ¿sería yo más feliz de lo que soy ahora viviendo en esta otra galaxia?


¿Realmente sería yo más feliz teniendo este Ferrari que mi Ford Fiesta? :D

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viernes, 31 de agosto de 2018

Un clima laboral positivo, el mejor impulso para la productividad empresarial (por Legaltoday)

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·   Un entorno positivo impulsa la productividad, reduce las bajas médicas, y fomenta la cooperación y el trabajo en equipo

·         En el extremo opuesto, los resultados directos son malestar generalizado, y la pérdida de calidad en la toma de decisiones, en la atención al cliente, en la calidad del servicio y un menor rendimiento

·      Nexian ha seleccionado las seis claves para ayudar a los directores de RRHH a fomentar un clima laboral positivo

martes, 28 de agosto de 2018

¿De qué depende un buen clima laboral y cómo puedes alcanzarlo? (por AltoNivel)

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El clima laboral es el ambiente que se respira de forma cotidiana en las organizaciones; puede ser positivo o tóxico. Si queremos atraer a los mejores talentos, debemos tener una buena cultura organizacional y un buen clima laboral.


El clima laboral es el ambiente que se respira de forma cotidiana en las organizaciones y, al igual que cuando hablamos de clima geográfico, se trata de algo dinámico y cambiante. En este sentido, en una empresa a veces el clima es positivo por diferentes motivos —bien sea porque es fin de año, porque llega el periodo de aumentos tras la revisión de salarios etc—; pero también hay momentos donde el clima puede tornarse algo tóxico —debido a anuncios de recortes de personal, no alcanzar las cuotas establecidas etc—.

miércoles, 15 de agosto de 2018

Aromaterapia en el trabajo: un truco para ser más eficientes (por Infojobs)

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Expertos de marketing olfativo aseguran que aporta grandes beneficios en el estado de ánimo de las personas


Es cierto que desde el punto de vista científico, la aromaterapia no es considerada como parte de la medicina convencional. Sin embargo, sus beneficios están más que probados a través de lo que se denominan medicinas alternativas. El término “aromaterapia” fue acuñado por primera vez por el químico francés René-Maurice Gattefosé (1935), pero los aceites esenciales de las plantas se han usado durante siglos para elaborar cosméticos, perfumes y medicinas.

lunes, 6 de agosto de 2018

AGOSTO: La amoraterapia, el clima laboral y un paseo por Marruecos


Si de los diferentes lugares que he visitado tuviera que destacar uno por lo que a sus olores se refiere, ése sería sin duda Marruecos.

Oficialmente llamado Reino de Marruecos, es un país soberano situado al norte de África con costas atlánticas y mediterráneas. Se encuentra separado del continente europeo por el Estrecho de Gibraltar y, aunque su capital es Rabat, Casablanca es su ciudad más poblada. Marruecos cuenta con una población superior a los 35 millones de habitantes y con una extensión geográfica cercana a los 450 mil km2.

Históricamente, Marruecos estuvo poblado en la prehistoria por lo menos desde el año 8.000 a.C. y en sus tierras se encontró el cráneo más antiguo de un Homo sapiens. En el siglo VII se modernizó con la llegada del Islam. Siglos después, Portugal, España y Francia conquistaban sus tierras, hasta que en 1956 Marruecos lograba la independencia política de las potencias europeas y un año después Mohammed V se autoproclamaba rey del país.

Después de esta breve introducción de Marruecos, vuelvo al tema inicial que señalaba: sus olores. En mi viaje a Marruecos mi sentido del olfato fue el que más tuvo que trabajar. Pasear por una de las plazas más concurridas del mundo, Djemaa el Fna, situada en Marrakech o por los zocos de las especias de Rabat y Casablanca dejaron en mi recuerdo una imborrable huella de olores difíciles de explicar. Cardamomo, nuez moscada, jengibre, canela, pimentón, diferentes aromas de tés, perfumes de jazmín o de magnolias,… se mezclan por sus calles dando al turista una experiencia olfativa inigualable.

Frutos secos y especias en los comercios del Zoco de Marrakech

Pero también existen otros olores en algunas zonas que causan la misma sensación, pero con un toque totalmente opuesto. Me refiero por ejemplo a los espacios destinados a los curtidores de piel situados en Marrakech. Los curtidores son talleres donde se trabaja la piel y el cuero. Pasear por ellos se hace insoportable si no usas una protección de hierbabuena, que te entregan a la entrada y que te aconsejo no separes en ningún momento de tu nariz. La mezcla de pieles de animales, la cal viva para trabajarla, los diferentes tintes… incluso las cagadas de palomas que usan para trabajar las pieles antes de convertirlas en tejidos, producen un olor intenso y peculiar que también me sería difícil describir. Aun así, recomiendo la visita a esta zona situada al norte de la Medina por lo interesante que resulta todo este proceso de elaboración artesanal de tejidos.

Curtidurías de Marrakech
Ahora bien, ¿sobre qué quiero reflexionar en esta entrada en la que ya sabéis que estoy hablando de aromas y de Marruecos? Pues quiero hablar de la importancia que tiene el aroma (llamémosle clima) para que el lugar en el que te encuentres la experiencia sea más o menos favorable. ¿Verdad que estando en Marrakech uno no se siente igual paseando entre condimentos que entre pieles de animales? Siendo la misma ciudad el sentirse cómodo en una zona u en otra nada tiene que ver.

El clima laboral es uno de los temas que he venido tratando estos años en mi blog, es un tema que me preocupa en demasía teniendo en cuenta el área en la que trabajo, Recursos Humanos. De hecho, creo que es un tema que debería preocupar a todos y cada uno de los empleados de cualquier organización, independientemente de la posición que ocupase. Pues a veces se invierte mucho en nuevas tecnologías, en merchandising, en I+D, en contratar talento nuevo,… pero si se descuida el “aroma” o clima que envuelve a toda la organización, a las personas que en ella trabajan, se va todo al garete, porque nunca debemos olvidar que lo que hace grande a una empresa no es lo que ésta venda o lo que ésta haga, sino el cómo lo vende y el cómo lo hace y ahí entran de pleno las personas, las que harán su trabajo con más o menos mimo y las que darán publicidad positiva o negativa a la organización para la que trabajan.

Existen muchas maneras de cuidar este clima laboral y el entorno en el que trabajamos. A veces manteniendo una comunicación y atención personalizada y no generalizada, otras veces cuidando las actividades que se realicen más allá de las cuatro paredes de una fábrica u oficina (afterworks) y otras, aplicando políticas de conciliación con jornadas más flexibles o promocionando la actividad física y hábitos saludables entre los empleados.

Otra, por supuesto, la aromaterapia. El potencial que los aromas tienen sobre las personas es asombroso hasta tal punto que los expertos aseguran que los aromas pueden llegar a cambiar el estado anímico y la actitud de las personas. Algo que probablemente hayamos escuchado, pero sin darle mayor importancia, es que el olfato es el sentido más primitivo que tenemos y también el más desarrollado e influyente en la actividad cerebral. Los bulbos olfatorios son parte del sistema límbico, un sistema vinculado directamente con las emociones y con el aprendizaje.

Si quieres que tu equipo trabaje en las mejores condiciones, que tu casa vibre de una manera distinta o, simplemente, encontrar tu momento de relax y desconexión, piensa en profundizar primero y aplicar después técnicas que lo fomenten. Una de ellas, la aromaterapia, una gran desconocida, pero que cada vez más se utiliza en las empresas para influir tanto en la venta como en el confort de las personas que trabajan en ella.

Recuerda que ante un mal olor (un mal clima laboral) siempre habrá una manojo de hierbabuena (algo que hacer) que lo inhiba.

Y no dejéis de probar el té.
Además de su sabor, el aroma que desprende es único.
Como véis, me convertí en todo un profesional del servicio :)

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lunes, 30 de julio de 2018

¿Y si el paraíso de los países nórdicos no fuera real? (por El Comercio)

Comparto con vosotros este artículo que me ha resultado interesante.


Los países nórdicos se presentan como un paraíso en el medio de un mundo lleno de problemas. Se cree que Finlandia, Noruega, Suecia, Dinamarca e Islandia están alejados de cualquier conflicto social, que sus habitantes viven una felicidad plena gracias al método hygge y que, por caso, los finlandeses ostentan un sistema educativo único que no solo brinda resultados sino alegría para sus niños.

lunes, 23 de julio de 2018

La soledad, un mal contemporáneo mundial que en Reino Unido ahora es asunto de Estado (por BBC Mundo)

Comparto con vosotros este artículo que me ha resultado interesante.

Se estima que la soledad afecta a 9 millones de personas en Reino Unido. 

La soledad es uno de los males que acecha a la sociedad contemporánea, a tal punto que en Reino Unido se volvió un asunto de Estado.
La primera ministra británica, Theresa May, anunció esta semana la creación de un Ministerio de la Soledad .

lunes, 16 de julio de 2018

Cuando el sistema perfecto falla (por Lucía Lijtmaer)

Comparto con vosotros este artículo que me ha resultado interesante.




La broma decía así: los suecos serán cultos, ecuánimes, solidarios, ricos, atentos, modernos, limpios, altos y guapos, pero ¿qué hay de los suicidios? El chiste, en realidad, era sobre cualquier otro país que se compara con Suecia, pero ya no tiene por qué considerarse una broma. El director de cine Erik Gandini, de origen italiano y residente en Suecia, estrena esta semana en nuestro país The Swedish theory of love, la teoría sueca del amor, en la que examina cuáles son los riesgos acuciantes de uno de los éxitos de la socialdemocracia del siglo XX.

jueves, 5 de julio de 2018

JULIO: Suecia, un país donde el individualismo no está bien gestionado


Ya hace unos cuantos veranos que visité a unos amigos en Suecia, concretamente en Uppsala, ciudad universitaria cercana a la capital sueca. Fueron 6 días en los que tuve la oportunidad de visitar un par de lugares interesantes de sus alrededores: la capital, Estocolmo, y la población vikinga de Sigtuna. Si tuviera que buscar un adjetivo para este país y sin hacer filtro diría que es algo aburrido, pero no quiero utilizar este término peyorativo y prefiero decir que es un país demasiado tranquilo, donde la búsqueda de la soledad y el tiempo para uno mismo (tan necesario en ciertos momentos) lleva a una cultura del individualismo que, bajo mi punto de vista, se convierte en un arma de doble filo al no estar gestionada correctamente.

El Reino de Suecia es un país escandinavo, que limita al norte con Noruega y Finlandia y está conectado mediante el puente de Öresund con Dinamarca. Con una extensión de más de 450 mil km² es el quinto país más extenso de Europa, aunque su población apenas llega a los 10 millones de habitantes. Los prehistóricos dejaron evidencias de vida en Suecia, aunque ésta se convierte, históricamente hablando, en una región más interesante después de la Era Vikinga (s.VIII-XI), cuando el cristianismo se introduce en el país y comienzan a formarse los primeros reinos de los que Finlandia también formaba parte y de la que consigue independizarse durante el s.XVI. Durante las dos Guerras Mundiales se mantuvo neutral (aunque su neutralidad durante la IIGM siempre es cuestión de debate al colaborar con Adolf Hitler) y en 1995 entró a formar parte de la Unión Europea.

Cuando fui a Suecia lo hice para visitar a unos amigos que habían ido a vivir allí por trabajo y estudios. Durante las mañanas trabajaban y era cuando yo aprovechaba para coger la bicicleta y perderme por los alrededores de Uppsala. Por las tardes, socializaba con ellos y sus amigos… curiosamente ninguno sueco (y ahí lo dejo).

Uno de aquellos paseos en bici por Uppsala

Una de aquellas solitarias paradas de bus junto a carreteras sin apenas vehículos



Lo primero que haces cuando llegas allí es pensar “qué bien se vive aquí”, pero esta visión del turista que viene del estrés de la gran ciudad, mucho contrasta con la de las personas que llevan viviendo allí una temporada. El clima frío del invierno con su oscuridad prácticamente las 24h, los veranos que nunca acaban de llegar y cuando lo hacen apenas duran unos días, el problema del individualismo extremo de la sociedad sueca que tanto contrasta con otras culturas o modos de vida de otro países vecinos… en realidad, no todo es tan bonito como parece.

No voy a negar que Suecia tiene unas tierras impresionantes y unos paisajes que quitan el hipo, la verdad que tengo ganas de volver y seguir viendo. Pero la tranquilidad exagerada en sus calles, en su gente, en sus carreteras, en sus comercios… no va conmigo, no va con personas acostumbradas a vivir en ciudades y casi me atrevería a decir que ni siquiera en pueblos. Y es que hasta su capital, Estocolmo, es una ciudad tranquila, una ciudad-pueblo como yo la llamo.

La tranquilidad de Estocolmo la encuentras también
en cualquier rincón del centro de la ciudad
La cuestión, con la que comenzaba esta entrada, y con la que quiero abrir debate es si el individualismo que fomenta Suecia es bueno o es malo. Pues como todo, dependerá de hasta qué extremo se lleve. Os recomiendo que veáis el documental de Erik Gandini “La teoría sueca del amor” para que podáis entender mejor lo que explico a continuación. Algo te pone en alerta cuando te están diciendo que Suecia es uno de los países más felices y donde mejor se vive, pero también está entre los países con mayor tasa de suicidio del mundo. Y más cuando te dicen que el 40% de los suecos se sienten solos y un alto porcentaje de ellos vive en soledad (uno de cada dos), sin ni siquiera tener quien reclame por su cuerpo cuando fallecen (uno de cada cuatro)… en fin, muchos datos que hacen saltar todas las alarmas y que te llevan a pensar que quizás la búsqueda de la independencia personal, del estado de bienestar personal, del pensar un poco más en uno mismo y del “hacer lo que me plazca sin contar con los demás” deja de ser tan buena cuando se lleva a extremos.

Este grado de individualismo acaba convirtiendo a un país tan bonito como Suecia en un país de individuos, quienes viven acostumbrados a la soledad, al aburrimiento permanente, sin ni siquiera ser conscientes de ello. Los inmigrantes que por estudio o trabajo deciden ir allí se encuentran con que las pocas relaciones de amistad que establecen son básicamente con otros ciudadanos no suecos y, esto explica la tasa tan ridícula de matrimonios mixtos entre suecos y extranjeros.

Más allá de dónde se encuentra la base de este individualismo artificial en la sociedad tan económicamente acomodada de Suecia (el documental que os indico os puede dar más pistas), quiero llegar a la reflexión de la importancia que tienen para las personas valores tales como el compañerismo, la colaboración, la cooperación, el trabajo en equipo, la socialización… valores que contrastan con ese individualismo, que no es malo e incluso puede ser necesario, pero nunca llevado a tales extremos.

Desde mi experiencia personal os puedo asegurar que esos momentos de soledad durante las mañanas y desconexión necesaria me ayudaron en un verano que fue algo tormentoso a nivel personal, pero también os aseguro que me fue bastante y que una semana más me hubiera invertido la valoración que ahora hago de aquel viaje por el sur de este país escandinavo, al que volveré sin duda.


Si buscas relax, si buscas desconectar durante unos días, Suecia es tu destino

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