martes, 22 de diciembre de 2020

Sobre el voluntariado (por Manuel Ruiz)

 Estamos en DICIEMBRE, mes del chimpancé como animal que nos hacer pensar en el altruismo en este Blog. Comparto con vosotros este artículo que me ha resultado interesante. 

El pasado 5 de diciembre se celebró el Día Internacional de los Voluntarios y con tal motivo circularon informaciones acerca del crecimiento de esta actividad.

El pasado 5 de diciembre se celebró el Día Internacional de los Voluntarios y con tal motivo circularon informaciones acerca del crecimiento de esta actividad en nuestro país. La palabra “voluntariado” es la expresión moderna de algo tan antiguo como la propia humanidad: el altruismo, la solidaridad, el entender como propios los problemas ajenos y por tanto poner en marcha una solución sin una contraprestación específica.

viernes, 11 de diciembre de 2020

Voluntariado, la energía del altruismo en la era Covid (por Santiago Cambero)

   Estamos en DICIEMBRE, mes del chimpancé como animal que nos hacer pensar en el altruismo en este Blog. Comparto con vosotros este artículo que me ha resultado interesante. 


De todos es sabido que la pandemia del COVID-19​ ha provocado inesperadamente múltiples cambios en nuestras vidas, en cuanto a determinados hábitos de conductas hasta ahora cotidianos. De alguna manera, los científicos sociales consideramos que la cosmovisión, las escalas de valores y las formas de relacionarnos están siendo reemplazadas por otros elementos de la “nueva normalidad” impuesta por los gobiernos, que anuncian otro hito de la historia reciente de la humanidad. 

Tales circunstancias adversas y convulsas nos transitan hacia una nueva era, que podríamos calificar posCOVID-19, dado que lo que antes pensábamos, sentíamos y actuamos no será igual transcurrido este periodo hacia otra época, tras el embate en la salud mundial del nuevo coronavirus. Quizás sea un annus horribilis para olvidar de la memoria colectiva a escala global, pero también para destacar aspectos positivos de crecimiento individual y progreso social. 

jueves, 3 de diciembre de 2020

DICIEMBRE: Lo que el Chimpancé nos transmite con su Altruismo

Ya se palpa la Navidad, en las tiendas, en la tele, en las luces… pero ¿y en las casas?, ¿y en las empresas?, ¿y en la gente? Este año ha sido un año gris en todo el planeta y todos lo estamos pasando mal; por la cantidad de libertades que hemos perdido, por el miedo a perder nuestra salud y la de nuestros seres queridos, por la pérdida de alguien a quien queríamos, por el impacto económico que el Covid está teniendo en los negocios, por ver cómo las relaciones sociales se han ido mermando poco a poco… pero, aun así, donde sí sigue habiendo espíritu navideño es en las ganas de ayudar a los demás. Todos los años llegan estas fechas cargadas de acciones de caridad hacia los más necesitados, que por desgracia este año han aumentado en número. Muchas personas han perdido sus puestos de trabajo y, como consecuencia, ha aumentado el empobrecimiento social por todo el planeta a una velocidad casi en paralelo con la pandemia.

Nos toca dedicar este mes a esas personas que de manera anónima o no, pero que sí con una gran honestidad, ayudan a quienes lo necesitan. Hablamos del altruismo y lo animalizamos en un gran amigo del hombre que siempre tiene una sonrisa que ofrecer: el Chimpancé.


El chimpancé es un primate homínido con el que el ser humano comparte el 98% del genoma, dato que deriva de la evidencia científica de que tanto el chimpancé, el hombre y también el gorila compartieron hace millones de años un ancestro común. Posee una dieta principalmente vegetariana, aunque también se alimenta de insectos y pequeños vertebrados. Los machos llegan a pesar unos 80kg en cautiverio y a medir hasta 1.70m, mientras que las hembras apenas llegan a los 70kg. Se caracteriza por la envergadura de sus brazos, aproximadamente 1.5 veces su estatura, que le permiten balancearse pasando de rama en rama. Su cuerpo está cubierto por un pelaje de color marrón oscuro, con excepción del rostro, dedos, palmas de las manos y plantas de los pies. El periodo de gestación de los chimpancés es de 8 meses y las crías son destetadas aproximadamente a los 3 años, aunque son más los años que siguen manteniendo vínculo con su madre. La pubertad la alcanzan entorno a los 8-10 años y su esperanza de vida es de unos 50 años en cautiverio. En libertad, podemos encontrar chimpancés en las selvas tropicales y sabanas húmedas de África central y occidental, aunque debido a la desforestación se encuentran en peligro de extinción. El chimpancé vive en comunidades que oscilan entre los 20 y más de 150 miembros y donde el apareamiento es promiscuo. Desempeñan estrategias de caza que requieren de cooperación, siendo conscientes de su estatus social en todo momento. Son manipuladores, capaces de engañar y capaces de entender aspectos del lenguaje humano, incluso números, además de planear espontáneamente el futuro cercano. Aunque los investigadores todavía no han llegado a un mismo punto de opinión, diversos estudios concluyen que los chimpancés llegan a ser animales altruistas que realizan un sacrificio solidario por el bien del colectivo.

Independientemente del resultado de los estudios llevados a cabo con diferentes comunidades de chimpancés, ocurre algo que también ocurre en nuestra especie y es lo que se denomina contagio emocional. Las emociones son más poderosas de lo que podemos llegar a imaginar y son capaces de contagiarnos negativa y positivamente unos a otros de manera prácticamente inconsciente. Existen unas neuronas, llamadas espejo, que son las responsables de este contagio, pero esto sería otro tema sobre el que hablar y al que bien podríamos dedicar un artículo entero.

Este contagio emocional es el que permite que afloren ciertas conductas entre las personas cuando, a partir de un impulsor que inicia cierta acción, comienzan a unirse a la causa los diferentes observadores. Llevando esta afirmación al terreno que hoy nos ocupa, vemos cómo ciertas acciones que pueden pasarnos desapercibidas a lo largo del año, a pesar de que existen, se multiplican durante estas fechas por el simple hecho de ser conocedores de ellas, por ejemplo, bancos de alimentos, donaciones a fundaciones sin ánimo de lucro, recaudación en programas televisivos, colaboración en la entrega de regalos en hospitales infantiles, etc…

El altruismo existe, lo tenemos en nuestro ADN, pero en ocasiones se mantiene latente debido principalmente a la falta de visión global, a ese no acabar de abrir los ojos o hacerlo mirando mucho nuestro propio ombligo. Tenemos la suficiente inteligencia para abrir nuestro campo de visión, para darnos cuenta que alrededor nuestro hay personas que no tienen la misma suerte que podemos tener nosotros y que más allá de este alrededor, la historia se repite una y otra vez.

Para muchos la Navidad es compras, es reunión familiar, es viajar, son luces, son vacaciones,… para otros es hipocresía, tristeza, gasto innecesario… pero lo que sí está claro es que durante esta época algo pasa, algo hace encender la llama de la bondad en las personas, convirtiendo, aunque sea durante apenas un mes, este mundo en un mundo mejor.

NOS GANAMOS LA VIDA CON LO QUE RECIBIMOS, PERO HACEMOS LA VIDA CON LO QUE DAMOS (John Maxwell)

Por eso, volviendo a las preguntas con las que comenzaba este artículo, aunque este año no todos estemos para pensar mucho en Fiestas, sí que la situación que estamos viviendo nos ayuda a reflexionar un poco más acerca de la suerte que todos tenemos de estar todavía hoy aquí y, que por muy mal que hayamos pasado algunos momentos de este 2020, la vida continúa y no queda otra que seguir con nuestra mejor cara, con nuestra mejor sonrisa, con todo el positivismo y energía que podamos desprender y que van a hacer que esa neuronas espejo de las que no he querido hablar demasiado comiencen a hacer su función a gran velocidad y a gran escala.

Otros artículos relacionados con el "Altruismo":

sábado, 28 de noviembre de 2020

El impacto de la buena comunicación interna en una empresa (por El Sol)

  Estamos en NOVIEMBRE, mes del deflín como animal que nos alecciona sobre la comunicación en este Blog. Comparto con vosotros este artículo que me ha resultado interesante. 

La productividad de una empresa está íntimamente ligada a la motivación de sus trabajadores. Invertir en una buena comunicación interna es fundamental para el buen funcionamiento de cualquier entidad.

jueves, 19 de noviembre de 2020

Decálogo para una buena comunicación interna en tu organización (por Enrique Martínez)

 Estamos en NOVIEMBRE, mes del deflín como animal que nos alecciona sobre la comunicación en este Blog. Comparto con vosotros este artículo que me ha resultado interesante. 


Durante este tiempo de cambios en nuestra forma de trabajar se ha puesto de manifiesto la importancia de tener una buenas prácticas de comunicación interna.

Los principales objetivos de la comunicación interna podríamos señalar que son la transmisión y distribución de información relevante y estratégica en las organizaciones.

Intercambiar mensajes y discursos podemos hacerlo de forma vertical entre líderes y liderados y viceversa o de forma horizontal, entre empleados del mismo nivel jerárquico.

miércoles, 11 de noviembre de 2020

Un ejemplo de mala comunicación sobre el coronavirus: reflexión y deberes para periodistas y científicos (por Fernando Valladares)

   Estamos en NOVIEMBRE, mes del deflín como animal que nos alecciona sobre la comunicación en este Blog. Comparto con vosotros este artículo que me ha resultado interesante. 

La actividad científica está sometida a una enorme presión competitiva, y cada vez forma parte más integral de esa presión la exigencia de sorprender al público


La urgente demanda y las prisas por publicar información importante en una crisis sanitaria como la que estamos viviendo está llevando regularmente a asumir conclusiones sobre la base de descubrimientos parciales y aún sin consolidar. Se han producido cadenas de acciones que deben hacer reflexionar tanto a los científicos que obtienen la información inicial y la comparten en repositorios destinados a facilitar la discusión crítica entre investigadores, como a los gabinetes de prensa, que se apresuran a publicitarlos antes de que estén consolidados por una discusión científica o por la publicación tras la revisión por pares, y también a la prensa, que se apresura a "reescribir la historia" de la pandemia sobre las bases de un artículos científicos aún cogidos con alfileres. El último caso, que discutimos aquí, es muy ilustrativo. No queremos elevarnos como jueces sino analizar lo que pasó para aprender. Pero ¿a qué nos estamos refiriendo? ¿Qué pasó?

miércoles, 4 de noviembre de 2020

NOVIEMBRE: Lo que el Delfín nos alecciona sobre la Comunicación

En Europa ya nos encontramos sumergidos de pleno en la segunda ola de la pandemia del Covid19. Era de esperar, según la evolución histórica de otras pandemias, la llegada de nuevas oleadas tras la primera que nos cogió a todos por sorpresa. Poco más sabemos de este virus y todavía queda mucho por descubrir, por luchar y camino que recorrer para lograr erradicar al coronavirus de una vez por todas, pero si algo nos está haciendo esta cuesta todavía más empinada no es otra cosa más que la impotencia de ver cómo unos se están dejando la piel diariamente en los hospitales y otros, en cambio, se están dejando la vergüenza (si es que algo les queda) en casa cada mañana cuando se dirigen a los Congresos y Administraciones a "comunicar sus soluciones". Esas comillas que acabo de utilizar de manera totalmente intencionada e irónica, me ayudan a introducir la temática de este nuevo mes: la comunicación.

Pero antes de seguir con esta crítica compartida por la mayoría de ciudadanos, seamos de un lado, del otro o de ninguno, os presento también al animal con el que haré analogía en términos de comunicación: el Delfín.

El delfín es un animal mamífero de la familia de los cetáceos que puede medir entre 2 y 8 metros, con cabeza de gran tamaño, hocico alargado y un orificio respiratorio sobre la cabeza. Suele tener un color grisáceo, aunque también pueden ser negros, blancos, azulados o incluso rosados. Es un animal carnívoro que se alimenta, principalmente, de peces y calamares. Alcanza su madurez sexual a los 11 años y, a diferencia de otras especies, puede mantener relaciones sexuales sólo por placer. Según la especie (hay unas 40), puede variar su periodo de gestación, pero éste suele estar entorno a los 10-12 meses, tras los cuales suelen dar a luz a una sola cría. Los delfines están acostumbrados a vivir en sociedad y grupos familiares, entre quienes pueden establecer fuertes vínculos, llegando incluso a cuidarse cuando alguno de ellos enferma. La esperanza de vida de estos animales suele ser de entre 25-30 años en libertad y hasta 45 cuando viven en cautiverio. Son animales muy inteligentes que utilizan gestos, bailes y sonidos para comunicarse. La comunicación de estos animales sigue siendo todavía un gran misterio para los científicos, quienes aseguran que tienen una forma muy similar de comunicación a la humana, utilizando incluso palabras y respetándose en el turno del habla.

He querido poner de ejemplo al delfín en este tema tan complejo y que genera tantos problemas a los seres humanos como es la comunicación, por supuesto cuando ésta se usa indebidamente. La última temática tratada en este blog fue la de la coherencia, concretamente, analizamos cómo el ser humano es bastante incoherente en muchas ocasiones entre lo que piensa, dice y hace y cómo esta incoherencia nos acarrea serios problemas en nuestras vidas. La comunicación es el hilo conductor de esta falta de coherencia, una comunicación que obviamente es nefasta cuando hablamos de la incoherencia humana, de la que desgraciadamente durante estos meses de pandemia estamos siendo testigos. Una comunicación con todos los errores que puedan llegar a cometerse y que hace insostenible una lucha con total eficacia y contundencia contra este maldito bicho.

Los virólogos y científicos que alertan de lo que se nos viene encima, los médicos y demás equipo sanitario que nos explican cómo las urgencias y unidades de cuidados intensivos se están colapsando, los políticos que hacen oídos sordos a los expertos y se dedican a mentir, manipular y a tomar medidas sin sentido y totalmente efímeras que desconciertan a la población y, para colmo, unos medios de comunicación que debaten en mesas de tertulia donde todos saben de todo y opinan libremente, metiendo cizaña y despistando todavía más a quienes les escuchan. Con este panorama, ¿cómo pretendemos que la gente siga unas normas?, ¿cómo pretendemos que la gente no se eche a la calle?, ¿cómo pretendemos que la gente no empiece a pensar que detrás de todo hay intereses políticos, empobrecimiento de las clases sociales más marginales, mayor distanciamiento social y un virus que quizás se ha hecho en un laboratorio para provocar precisamente todo esto?... ni el bueno es tan bueno, ni el malo tan malo, pero parece que estamos usando nuestra principal herramienta (la comunicación) para hacer al bueno un santo que se queda en casa sin visitar a sus seres queridos por miedo a todo y al malo un demonio que se dedica a ir sin mascarilla escampando el virus por toda la ciudad.

Si, como decía antes, la comunicación mal usada puede tener muchas fugas (exceso de información, datos no contrastados, falta de empatía, lenguaje no verbal discordante con el verbal, falta de respeto, persuasión, decir lo que se piensa sin tener en cuenta a los demás, etc...), aquí y ahora se están utilizando todas.

LA FORMA EN QUE NOS COMUNICAMOS CON OTROS Y CON NOSOTROS MISMOS, DETERMINA LA CALIDAD DE NUESTRAS VIDAS (Anthony Robbins)

Los animales no cometen tantos errores comunicativos; los delfines por ejemplo con su comunicación compleja nada envidiable a la humana según muchos expertos, son capaces de respetarse en los turnos del habla, son capaces de danzar, saltar y nadar hacía un mismo lugar sin rozarse y haciéndolo de manera coordinada, son capaces de ayudarse en sociedad cuando alguno está herido o enfermo... ¿por qué el ser humano, y más concretamente los líderes de la manada, no son capaces de actuar coordinados, con respeto y pensando un poco más en los demás?.

Decíamos que los científicos tienen mucho campo por descubrir en el sistema de comunicación de los delfines, pero realmente el campo se convierte en un universo si quisieran investigar sobre los porqués del complejo comportamiento humano, que parece cada vez más tendente a lograr su propia autodestrucción.

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Hay una idea que me parece especialmente importante cuando hablamos de estrés laboral y es la de que no podemos pretender que las personas t...