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viernes, 30 de agosto de 2024

Afrontar la vuelta al trabajo tras las vacaciones

La vuelta al trabajo después de las vacaciones es una realidad que afecta a más personas de las que podríamos pensar. Aunque es común escuchar sobre el “síndrome postvacacional”, pocos conocen realmente qué es, cómo se manifiesta y qué podemos hacer para afrontarlo de manera efectiva.

Se trata de un estado temporal de malestar que puede aparecer cuando nos reincorporamos al trabajo después de un periodo de descanso. Se manifiesta a través de síntomas como:

  • Fatiga: aunque probablemente hayas descansado más de lo habitual, te sientes agotado al enfrentar nuevamente las obligaciones laborales.
  • Irritabilidad: cualquier inconveniente o situación en el trabajo puede hacerte sentir más irritable de lo habitual.
  • Ansiedad: sensación de angustia ante la carga de trabajo que te espera o por tener que retomar la rutina.
  • Dificultad para concentrarse: te cuesta enfocarte en tus tareas y sientes que tu productividad ha disminuido.

Estos y otros síntomas pueden variar en intensidad, desde leves molestias que desaparecen en unos días hasta un malestar más intenso que afecta de manera significativa tu rendimiento, tus relaciones interpersonales y, en definitiva, tu bienestar.

Este fenómeno ocurre por el contraste entre el estilo de vida relajado y placentero de las vacaciones y la rutina laboral, que a menudo incluye horarios rígidos, responsabilidades y presiones. Algunos factores que pueden influir en su aparición incluyen:

  • Desconexión total: durante las vacaciones, muchas personas desconectan completamente de sus responsabilidades laborales, lo que hace que la vuelta sea más abrupta (con esto no quiero decir que una de las acciones preventivas sea tener que ir mirando el correo de vez en cuando, aunque he de confesar que algunos lo hacemos).

  • Percepción negativa del trabajo: si ya antes de las vacaciones te sentías insatisfecho con tu empleo, es probable que la vuelta sea más difícil.
  • Sobrecarga de tareas: el acumulado de trabajo pendiente durante los días de ausencia puede generar estrés al enfrentarte a una montaña de tareas.

No existe un manual de prevención válido para todas las personas, pero me atrevo a lanzar algunos consejos que podrían serte útiles:

  1. Anticiparse a la vuelta. Unos días antes de reincorporarte al trabajo, empieza a retomar tus horarios habituales de sueño y actividad, lo que puede ayudar a tu cuerpo y mente a reducir ese impacto de cambio horario repentino que puede darse el primer día de trabajo tras las vacaciones y que puede generar estrés o ansiedad.
  2. Planifica tu regreso. El primer día de trabajo trata de planificar tus tareas de manera gradual. Prioriza lo más urgente y deja espacio para tareas más ligeras que te permitan retomar el ritmo sin agobios. Trata en la medida de lo posible de no tener la agenda llena de reuniones y compromisos durante al menos los dos primeros días, para poder encontrar ese espacio necesario para la planificación.
  3. Mantén actividades placenteras. Porque las vacaciones han terminado no significa que debas renunciar a lo que te gusta. Intenta incorporar pequeñas dosis de placer en tu rutina diaria: lectura, deporte, un café…
  4. Céntrate en lo positivo. A menudo, nos enfocamos tanto en lo que no queremos (volver al trabajo) que olvidamos las cosas positivas que nuestro empleo nos brinda.
  5. Establece metas realistas. Es importante que, al reincorporarte, te fijes objetivos alcanzables a corto plazo. Esto te ayudará a recuperar la motivación y a sentirte realizado al cumplirlos.
  6. Solicita apoyo si lo necesitas. Si sientes que los síntomas del síndrome postvacacional no desaparecen o que te cuesta más de lo esperado adaptarte a la rutina, no dudes en buscar apoyo. Habla con un profesional de recursos humanos, consulta a un psicólogo o a tu médico que pueda ayudarte a gestionar este proceso. No lo dejes pasar.

Recuerda que es normal sentir cierta resistencia al cambio, pero con un enfoque proactivo y positivo, puedes hacer que este periodo de transición sea mucho más llevadero.

martes, 31 de agosto de 2021

Tips para afrontar el temido 'Síndrome Postvacacional'

Nos encontramos de pleno en esos días en los que la gran mayoría volvemos a nuestra rutina laboral y tratamos, como cada año, de hacerlo con la mejor de nuestras caras y con las baterías cargadas al 100%. Paralelamente a esto, comenzamos también a escuchar en los medios y en nuestras propias conversaciones experiencias y opiniones sobre el temido “Síndrome postvacacional”.

Sobre éste lo primero que tenemos que decir es que no es una enfermedad, sino que es un trastorno adaptativo absolutamente normal que no únicamente ocurre tras un periodo vacacional, sino que puede ocurrir también en la reincorporación al mundo laboral después de una baja larga que haya significado un cambio brusco en nuestras rutinas.

Según los expertos, el síndrome postvacacional no debería durar más de una quincena y, si no fuese así, quizás sería conveniente tratarlo con algún profesional, pues probablemente subyacería a este estado anímico algún otro trastorno que estuviera pasando desapercibido.

Pero ¿por qué nos cuesta tanto adaptarnos a la vuelta de las vacaciones? La respuesta la encontramos en nuestra percepción, a menudo inconsciente, de que el hecho de empezar vacaciones representa una opción y decisión propia en la que nosotros mismos somos quienes vamos a decidir qué hacer en cada momento de nuestros días de asueto. A qué hora nos despertaremos, a qué hora iremos a dormir, si nos apetece comer a horas inusuales, alargar la sobremesa, viajar, reunirnos con familiares y amigos, etc. Esa libertad en la decisión, sin que dependamos de un tercero con quien probablemente no haya vínculo familiar ni afectivo, nos hace vulnerables al momento de finalizar nuestras vacaciones, ya que de nuevo comenzarán a existir obligaciones y rutinas normalmente impuestas por ese tercero del que nos habíamos librado temporalmente.

Empezar de nuevo representa renunciar (repito, que es un proceso por lo general inconsciente) a nuestra total libertad para asimilar poco a poco la obligatoriedad de cumplir con horarios, normas, reuniones, distanciamiento de las personas de nuestro círculo más cercano, además de todas esas obligaciones que también forman parte del fin del periodo oficial de vacaciones (colegios, guarderías, tareas del hogar, bancos y trámites varios que durante el verano dejan de ser prioritarios).

Para poder afrontar este trastorno adaptativo sólo nos queda pensar en que va a depender exclusivamente de nosotros mismos el aceptarlo con una mejor o peor actitud. Por lo que si deseamos poder afrontar la vuelta al trabajo de la manera más positiva posible, habrá que seguir una serie de tips que nos van a ayudar a ponernos de nuevo en línea con esas obligaciones, aprovechando además que estamos con recarga de energía.

Algunos de estos consejos son:

  • Planificarse y organizarse. Sería conveniente que unos días previos a la reincorporación al puesto de trabajo comenzásemos a regular nuestros horarios de manera escalonada (horarios de despertarse, irse a dormir, comidas…)
  • Regular también nuestros hábitos alimenticios. Es decir, intentar comer en el horario que habitualmente comeremos durante nuestros descansos de jornada laboral. Intentando además regular el tipo de comida y la cantidad que nos van a permitir tener una mejor digestión, la cual influye directamente en el rendimiento y en los estados físico y emocional.
  • No olvidarnos del ocio. Es importante tener en cuenta que volver al trabajo no significa dejar el ocio sólo para los fines de semana o para las próximas vacaciones. Es necesario seguir buscando momentos para hacer lo que nos gusta y poder compartirlo con quienes deseemos.
  • El deporte sigue siendo necesario. Aunque la “operación bikini” parece que ya ha quedado atrás y no volverá a ser importante hasta la próxima primavera, no caigamos en este error y sigamos dándole al cuerpo caprichos, pero también exijámosle esfuerzos para lograr mantenerlo en forma y activo. El deporte no sólo regula el estado físico, sino también el mental, permitiendo descargar tensiones que nos pueden provocar estrés e irascibilidad que nos hagan tener malas experiencias con los demás y con nosotros mismos.
  • Resolutions are always good. Esperamos siempre a Nochevieja para hacer nuestra lista de propósitos para el nuevo año. Intentemos también hacerla ahora y tratemos de aprovechar el “nuevo curso laboral” para ponernos metas profesionales y personales en el corto y medio plazo que nos sirvan de estímulos motivantes que alcanzar.
  • Planifiquemos desconexiones intermitentes durante los próximos meses. Las vacaciones de 2021 han sido para muchas personas las más esperadas de toda su vida, después de unas vacaciones prácticamente inexistentes o con pocas posibilidades en 2020 debido a la pandemia del coronavirus. Aunque no estamos todavía en la situación que nos gustaría estar, y seguimos teniendo esperanzas para que las del 2022 sean lo más parecidas posible a las de años previos a la pandemia, hemos aprovechado cualquier ápice de libertad que las autoridades y los gobiernos nos han ido ofreciendo tras los fines de toque de queda, apertura de la hostelería, celebración de algunas fiestas… y se nos hace difícil pensar que hay que esperar un año entero para ver si entonces todo volverá a ser normal. Por eso, es importante no centrarse en un año vista y aprovechar cualquier fin de semana, puente o vacaciones de invierno para hacer una escapada y poder oxigenarnos y recargar de nuevo las baterías para continuar con la tirada hasta el próximo verano.

Seguramente existan muchas más acciones que podemos hacer para afrontar esta vuelta con positivismo, pero aquí os dejo algunos de los consejos que a mí me funcionaban antes de la pandemia y que, ahora más que nunca, los pongo en práctica con total convencimiento de que son facilitadores en estos momentos de reincorporación al trabajo.

Feliz vuelta a tod@s!

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Hay una idea que me parece especialmente importante cuando hablamos de estrés laboral y es la de que no podemos pretender que las personas t...