lunes, 17 de noviembre de 2014

Decálogo para evitar el estrés laboral

El estrés laboral es un fenómeno que cada vez tiene una mayor incidencia en nuestra sociedad. La actual inestabilidad laboral, los cambios acontecidos tras la reforma laboral, el incremento en el ritmo de trabajo a causa del menor número de trabajadores en las empresas y el empeoramiento generalizado de las condiciones y compensaciones salariales acaba afectando física y psicológicamente al empleado y, por lo tanto, al clima y la productividad de la organización.

Este tipo de estrés aparece cuando las exigencias del entorno superan la capacidad del individuo para hacerles frente, generando en el empleado irritabilidad, ansiedad, desmotivación, depresión… acompañados de agotamiento físico y/o mental.

Cuando las circunstancias son ajenas a nosotros, es decir, no controlables, no tenemos otra opción que afrontarlas, asimilarlas y adaptarnos a ellas de la mejor manera posible intentando siempre no llegar a sentirse superado. Es necesario utilizar en estos momentos nuestros recursos que nos permitan encontrar las válvulas de escape más idóneas para desconectar de tal situación en el puesto del trabajo y fuera del mismo.

Diez propuestas o consejos que pueden ayudarte a hacer frente a una situación de estrés son los que te planteo a continuación:

  1. Haz ejercicio. Busca el deporte o la actividad que más te guste: ir al gimnasio, caminar, pasear en bicicleta… Elijas la que elijas te servirá para desconectar y liberar tensiones.
  2. Organízate. Planifica tu agenda diaria, semanal, trimestral, ¿anual?. Te ayudará a priorizar temas (diferenciar lo importante y lo urgente). Ponte límites y date permiso para decir “no”. Si intentas complacer a todo el mundo te saturarás de trabajo y compromisos y estarás creándote una carga de estrés importante. 
  3. Vigila las horas de sueño. Recuerda que es necesario dormir entre 7 y 8 horas para dejar descansar nuestro cerebro y lograr concentrarnos en la próxima jornada laboral.
  4. Márcate tus propios objetivos. Desafíate a ti mismo y ponte a prueba. Prémiate cuando hayas conseguido el objetivo que te marcaste. Busca un premio estimulante y lucha por que llegue el día en que puedas lograr recompensarte.
  5. Sé positivo. Ser optimista te ayudará mucho a vencer las dificultades que se interpongan en tu camino. Enfoca tus tareas con optimismo y controla tus pensamientos negativos, no conducen a nada constructivo.
  6. Acepta la posibilidad de error. Si te equivocas vas a aprender del error. Con esta premisa no debes tener miedo a emprender retos. El miedo no te ayuda, te deja estancado, te bloquea y no te da opción de mejorar.
  7. Ríete más. Nos reímos poco en el ambiente laboral, tal vez sea porque asociamos el trabajo con seriedad. Tomarse la jornada de trabajo con humor no es sinónimo de no trabajar como corresponde. Recuerda además que las emociones se contagian; un buen humor contagiado es garantía de un clima laboral confortable. 
  8. Come bien. Una dieta sana y equilibrada es necesaria para tener energía en tu organismo. Sin energía es difícil soportar el trabajo físico y mental que requiere cualquier tarea.
  9. Apóyate en los demás. Los otros siempre pueden ayudarte, pero recuerda que en la vida todo es cuestión de dar y recibir. Preocúpate de ellos cuando lo necesiten y tú estés en condiciones de ayudarles, te será devuelto ese apoyo en el momento que más lo necesites.
  10. Adelántate a los acontecimientos. Todo lo que consigas adelantar por tu cuenta (aspectos formativos, trabajos de autoconocimiento y autorrealización, búsqueda de motivos en la tarea que realizas diariamente…) te ayudará a estar alerta y preparado ante cualquier cambio que pueda acontecer, evitando que estés oxidado ante esa nueva situación y verte en la obligación de dar un acelerón que pueda ocasionarte una situación de estrés.
Aunque muy probablemente estés aplicando en mayor o menor medida estas propuestas es conveniente recordarlas de vez en cuando y compartirlas con personas de tu entorno que probablemente las estén necesitando en estos momentos. Espero que te sean útiles del mismo modo que lo son para mí.

3 comentarios:

  1. Hola, hace una par de años tuve un periodo de mucho trabajo y estrés y comencé a sentirme cada vez más cansado, sin ganas y enfermaba bastante fácil. Lo hable con un amigo que me recomendó un producto natural que recomendaba en su página web, la Rhodiola. Posteriormente se lo comenté a un médico naturista al que fui y me dijo que conocía la rhodiola y que me podía ayudar. Me comentó que por una lado la Rhodiola me ayudaría a "subir el tono" y aumentar la energía. Por otro lado, que el estrés mata a la flora intestinal y que debía de regenerarla para poder aprovechar todo lo que comía. La verdad es que la rhodiola, junto con quitar el café y tomar probióticos me ayudo mucho. Desde entonces he seguido tomando rhodiola y la verdad es que estoy mucho mejor. Me imagino que eliminar el café y las probióticos también habrán ayudado, pero desde que tomo Rhodiola me encuentro mucho mejor.

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  2. Me gustaron muchos los consejos que has dado, me apunto muchos de ellos para compartir con mi equipo ya que en momentos donde la moral está baja nunca está de más levantarla

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    1. Muchas gracias!! Espero que te sean de ayuda a ti y a tu equipo... estaré encantado de que compartas conmigo el resultado de haber puesto en práctica con ellos alguno de estos consejos. Un saludo.

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