domingo, 11 de mayo de 2014

Las diferencias entre Emoción y Sentimiento

Son numerosas las ocasiones en las que he hablado de Emociones y de Sentimientos en los artículos que he publicado en este blog. A raíz del comentario de uno de mis seguidores en una de mis últimas entradas “Emociones y empresa”, se me ocurrió dedicar una nueva a hablar de la diferencia existente entre emoción y sentimiento.

Etimológicamente las dos palabras, que proceden del latín, ya presentan una definición que nos hace vislumbrar el matiz que las diferencia.

  • EMOCIÓN del latín e m o t 
    ĭ o
    significa "movimiento", "impulso".
  • SENTIMIENTO (de Sentir) del latín s e n t 
    ī r e
    significa "pensar", "opinar", "darse cuenta de algo".

Las palabras "movimiento" e "impulso", de la emoción, nos llevan a pensar en reacciones o acciones intensas y cortas en el tiempo. Por el contrario, las palabras "pensar", "opinar" y "darse cuenta de algo", del sentimiento, nos evocan a actuaciones más elaboradas y, por lo tanto, duraderas en el tiempo.

Las emociones son un conjunto complejo de respuestas químicas y neuronales inconscientes producidas por el cerebro (concretamente por la Amígdala, situada en el Sistema límbico o Cerebro emocional) cuando el individuo percibe un objeto, persona, lugar o recuerdo que le son distintivos. En uno de mis artículos, al que me refería al principio de este, indicaba que las emociones universales son el miedo, la ira, la tristeza, la alegría, la sorpresa y el asco o desprecio (como en todo, pueden haber diversas opiniones según autores). La duración de las emociones es relativamente corta en el tiempo (de segundos a minutos), porque se asocian directamente a la respuesta de nuestro cerebro ante el estímulo que las ocasiona.

Los sentimientos, por su parte, se producen tras la evaluación consciente (desde el Lóbulo frontal, perteneciente al Neocórtex o Cerebro racional) que hacemos de la percepción de nuestro estado corporal durante la respuesta emocional. Así si nuestra emoción ha supuesto una alegría tras habernos reencontrado con una persona a la que hacía mucho tiempo que no veíamos, nuestro sentimiento permitirá que durante ese día o a lo largo de los próximos días estemos más contentos. La duración de los sentimientos puede ser mayor en el tiempo que la de una emoción (de minutos a días o incluso semanas y meses). El estado de ánimo de una persona es la expresión de sus sentimientos y dependerá de la gestión que de ellos haga que el estado anímico positivo o negativo sea más o menos duradero.

Podríamos decir que el sentimiento es el resultante de la emoción meditada, es decir, el razonamiento e interpretación que de la emoción hagamos dará como resultado un sentimiento en nosotros. Y aquí se haya para mí lo más importante del tema, porque si Sentimiento = Emoción + Razonamiento, sobre este último nosotros tenemos total control. 

Sólo depende de uno mismo la actitud e importancia que quiera darle a las cosas y sólo depende de uno mismo que decida impregnarse de positivismo o, por el contrario, ahogarse en la más profunda pena. Sabiendo que el pensamiento entra en juego en esta fórmula, sabemos que está en nuestras manos la posibilidad de manejarlo y gestionarlo para dejar las emociones negativas aisladas en el tiempo y potenciar al máximo las positivas.

Para finalizar quisiera hacer un apunte bibliográfico: Antonio Damasio, neurólogo portugués, es autor del libro "El error de Descartes" en el que dedica un capítulo a las Emociones y los Sentimientos.


2 comentarios:

  1. La actitud es indispensable para cualquier faceta de la vida. Las emociones no se pueden controlar pero el razonamiento si. Como comentas, dejemos a un lado las emociones e incluso las personas tóxicas y centrémonos en la parte positiva de todo esto. Buen post

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    1. Totalmente de acuerdo con lo que comentas, las personas tóxicas no hacen más que alimentar las debilidades que todos tenemos pudiéndolas llegar a convertir en nuestro propio talón de aquiles. El razonamiento es el único que nos puede ayudar a frenar las emociones. Gracias por tu comentario Miguel Angel.

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