martes, 24 de septiembre de 2013

"Giving": reflexionando sobre nuestros valores

La mejor manera de comenzar el artículo de hoy es presentándote el siguiente video:

video

Se trata del anuncio publicitario “Giving” con el slogan “Dar es la mejor comunicación”, de una compañía tailandesa de telecomunicaciones, en el que se cuenta la historia de un niño que roba medicamentos en una farmacia para su madre enferma. La dueña del local le persigue, le grita y le retira la mercancía robada, pero entonces aparece el dueño de un bar que decide pagarle la medicación, pidiéndole además a su pequeña hija que le entregue al muchacho un caldo de verduras. Sin ni siquiera dar las gracias el niño los coge y sale corriendo. Tres décadas después, el dueño del bar sufre un infarto y tiene que ser ingresado. La hija recibe la factura del hospital y se desespera al ver que no puede costearla, teniendo que poner en venta el local de su padre. Un día al despertar encuentra en la cama donde está su padre la factura con los gastos pagados y una nota que dice “Todos los gastos pagados hace 30 años con tres paquetes de analgésicos y una sopa de verduras. Con mis mejores deseos, el doctor Prajak Arunthong”
Si te pido que me digas una palabra para describir esta historia seguramente estarás pensando en “altruismo”, “empatía”, “caridad”, “solidaridad”… no importa, todas ellas me sirven, porque en realidad en una acción de este tipo es en el gesto y no en la palabra donde radica la verdadera fuerza de los valores de la raza humana.
En ocasiones llegar a entender el comportamiento de los demás nos lleva a experimentar unas emociones muy similares a las que esa persona pueda estar teniendo. El sentimiento generado, y más teniendo en cuenta si existe proximidad con algún aspecto de nuestras vidas o similitud con alguna experiencia vivida, nos hace alejarnos del individualismo y egoísmo con el que la sociedad cada vez más nos educa, para convertirnos en personas solidarias.
No he tenido por el momento ocasión de viajar a estos países asiáticos, pero sí conozco que en ellos la sanidad es un gran problema. Si te enfermas y no tienes dinero para pagar los gastos simplemente te mueres. Familias enteras se arruinan por salvar la vida de un familiar enfermo. Quizás por ello, en estos países la solidaridad llega a unos niveles que en el mundo occidental nos resulta casi imposible de imaginar. No sé cuál será tu opinión al respecto, pero sí que a partir de algunas experiencias personales vividas en viajes o con personas allegadas, cada vez estoy más convencido de que quien menos tiene más da. Y no sabría explicar bien el motivo, pero quizás algo tenga que ver con que en los países más desarrollados el sistema (político, social, educativo…) no funciona como debería y como consecuencia de ello perdemos la pureza de los valores que más nos ayudarían a tener un mundo algo mejor.

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