Mostrando entradas con la etiqueta viajes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta viajes. Mostrar todas las entradas

lunes, 3 de diciembre de 2018

DICIEMBRE: Suiza, un país donde el 'branding' se escribe en mayúsculas


Uno de los temas que más ha preocupado a las personas, a las empresas y a los países últimamente ha sido la imagen y huella que dejan en los demás. Lo que se conoce como Marca o Brand (en inglés). El proceso de construcción de esta marca es el branding y con él se busca principalmente el lograr siempre el mejor posicionamiento.


En esta ocasión, y para hablar del branding, viajamos hasta Suiza, oficialmente conocida como Confederación Suiza, un país ubicado en Europa central y que cuenta con una población de 8 millones y medio de habitantes y una superficie superior a 41 mil km2.

Zurich es su ciudad más poblada y Berna su capital. Según su PIB per cápita es el cuarto país más rico del mundo. Limita al norte con Alemania, al sur con Italia, al oeste con Francia y al este con Austria y Liechtenstein. Es la sede de varias organizaciones internacionales, como la Cruz Roja y la ONU y cuenta con cuatro idiomas oficiales: alemán, francés, italiano y romanche.

Palacio de las Naciones de Ginebra, sede europea de la ONU
Pero en Suiza no todo ha sido siempre tan maravilloso. Durante décadas sufrió invasiones de Francia, Austria, Rusia, pero en cambio se libró de ser invadida durante las dos Guerras Mundiales. El país fue capaz de mantener su independencia gracias a una combinación de disuasiones militares, concesiones a Alemania y muy buena suerte en las operaciones militares que retrasaron la invasión alemana. También existieron intentos por parte del Partido Nacionalsocialista suizo para anexar el país a Alemania, pero fallaron.


Actualmente, se percibe como uno de los países más desarrollados del mundo. Además de ser reconocida por su turismo de montaña, sus relojes, sus navajas, chocolates, bancos y quesos.

En Ginebra podrás comprar los mejores chocolates suizos y encontrar relojes de cualquier marca de lujo
Suiza ha sido uno de los países que más ha trabajado su Marca. Presencia Suiza (Présence Suisse en francés, Präsenz Schweiz en alemán) es un organismo dependiente del Departamento Federal de Asuntos Exteriores de Suiza, encargado de promover la imagen de dicho país en el extranjero. Esta unidad organizativa fue fundada para promover la mediación global de una Suiza moderna.

Del mismo modo que un país trabaja su marca para mostrar sus fortalezas de cara a la atracción del turismo, de nuevas empresas inversoras o simplemente para difundir su visibilidad como estado de bienestar y aparecer en el top de los mejores rankings, las organizaciones y las personas deben tener muy presente su marketing si quieren destacar y ser los mejores.

Hoy en día las empresas ofrecen prácticamente los mismos servicios y productos a sus clientes. Pongamos el ejemplo del sector retail moda, ¿qué te puede ofrecer El Corte Inglés que no te pueda ofrecer Zara o que no te pueda ofrecer H&M? Pues hoy en día casi nada, tenemos ropa de mujer, hombre y niño, zapatos y complementos, precios asequibles, alta gama, sport, casual y deporte, podemos comprar por Internet, tenemos comercios en cada calle principal de cualquier ciudad… ¿entonces?. Quizás tengan que fijarse más en el tipo de atención al cliente que sus dependientes y dependientas ofrecen a sus clientes, pues es ahí donde radicará la decisión de estos de decidirse por una marca u otra a la hora de realizar sus compras.

Con las personas ocurre exactamente lo mismo. Con mi gorra de headhunter, ¿qué me ofrecen a mí de diferente dos curriculums que han estudiado Administración y Dirección de empresas, que han realizado máster en ESADE y que aportan la misma experiencia y hablan los mismos idiomas?. Quizás el punto diferenciador para acabar de decirme por un candidato u otro surja durante la entrevista de trabajo, cuando se vea claramente que uno de ellos tiene una marca personal mucho más trabajada, más coherencia entre lo que dice y lo que hace, su estilo, su organización y claridad en los comentarios e ideas que desarrolla… cómo se vende, cómo comunica…

Al final, se trata de saber encontrar qué puntos fuertes tenemos respecto a la competencia, destacarlos para darles mayor visibilidad, ser coherentes con ellos en todo lo que digamos y todo lo que hagamos y con saber encontrar el punto diferenciador con respecto a nuestros coetáneos, iguales y/o competidores para conseguir ser únicos.

No sólo Suiza ha sabido trabajar su branding y posicionarse en los mejores rankings, otros países con más o menos éxito lo han intentado también: “Marca España”; “Hay un Perú para cada quién”; “La respuesta es Colombia”; “Esencial Costa Rica”; “Marca País Honduras”; etc. El branding se ha convertido ya en una necesidad tanto para los países, que deben mirar por su economía; las empresas, que deben asegurar su competitividad y liderazgo en el sector al que se dedican; y las personas, que estamos cada vez más posicionados en redes sociales y en interacciones que traspasan fronteras y que forman parte muy importante en nuestra reputación y en nuestro potencial de cara a promocionar en el trabajo, encontrar un nuevo empleo o, simplemente, ser valorado y un referente para los demás.
Suiza ha sabido gestionar su marca país. 
Visites Zurich (foto) o cualquier otra ciudad, encontrarás un estilo de vida pudiente, 
relajado y envuelto de uno de los paisajes más espectaculares del centro de Europa

Otros artículos de este blog que te recomiendo leer:

miércoles, 5 de septiembre de 2018

SEPTIEMBRE: En Mónaco me pregunté si sería más feliz con tanta riqueza a mi alcance

Este mes voy a tratar uno de esos temas que tantas veces nos hemos planteado y que ha supuesto objeto de estudios liderados por economistas, sociólogos y psicólogos. Me refiero a la relación existente entre el dinero y la felicidad.


Pero antes de abordar esta temática, quiero presentaros el destino que propongo como contexto para enmarcarla que no puede ser otro que Mónaco. El Principado de Mónaco está ubicado en la conocida como Riviera Francesa, haciendo frontera con Francia y cerca de la frontera franco-italiana. Con una superficie de 2km2 y una población de 38.400 habitantes, ocupa el 2º puesto como estado más pequeño del mundo tras la Ciudad del Vaticano y el primero por densidad de población. Desde el siglo XIII la familia Grimaldi tiene el poder como príncipes del país y, a pesar de no ser estado miembro de la Unión Europea, comparte con muchos países de Europa la moneda del Euro desde el año 2002.

En apenas 2km cuadrados viven cerca de 40mil personas. Mónaco es el 2º estado más pequeño del mundo y ocupa el primer puesto en el ranking mundial con mayor densidad de población.

Por empezar el tema con datos, el último Informe Global de Riqueza de 2017 concluye que la mitad de la riqueza global está en manos del 0,7% de la población. Diez años después de la crisis financiera global, el patrimonio del segmento de población más rico del mundo sigue aumentando y, con ello, la desigualdad. El debate que abro en este caso ya no es esta objetividad que nos dan los números, sino la subjetividad de responder a la cuestión de si la riqueza es sinónimo de felicidad.

Partidario siempre de no generalizar, pues las generalizaciones siempre conllevan excepciones y equivocaciones, sí es cierto que somos testigos de muchos casos en los que hay gente rica y a la vez infeliz. Del mismo modo, personas que apenas tienen para comer y un techo donde dormir, transmiten una felicidad que nunca sabes realmente de dónde son capaces de sacarla.

Existen muchos casos de personas que han llegado hasta el punto del suicidio tras dudar entre si quienes le rodean son realmente amigos o interesados. Y es que la felicidad puede tener un componente económico, pero sin duda también lo tiene en sentirse querido, en tener a alguien a quien querer, en tener salud y en poder disfrutar del tiempo libre. En ocasiones, se llega a olvidar que las cosas más importantes de la vida, aquellas que pueden hacerte realmente feliz, son gratis y provienen del interior de uno mismo, no precisamente de los bienes que posee.

Desde el punto de vista más psicológico, que es realmente del que soy profesional y puedo hablar con mayor fundamento, existe un umbral en el que el dinero pierde importancia. La habituación, que es el término psicológico que explica este hecho, es el proceso mediante el cual dejamos a prestar atención a ciertos estímulos a los que nos vamos acostumbrando o que dejan de darnos el placer que ocasionaban al inicio. En una situación de pobreza, cualquier incremento en la renta va a redundar en un mayor grado de felicidad. Sin embargo, alcanzados unos ingresos que garantizan un nivel de vida óptimo, los aumentos en la renta posteriores van perdiendo esa sensación de bienestar y felicidad.

Cuando paseas por las calles de Mónaco, por su puerto, por los alrededores del Casino, quedas impresionado por la riqueza que se exhibe en los comercios, en los yates y en los coches de lujo. También, por supuesto, en las personas que presumen y lucen de su poder adquisitivo por las calles monaguescas. Quizás, quienes vivan en esos niveles no sean conscientes, pero los que callejeamos como turistas curiosos y no pertenecemos a esa clase social, percibimos tanto lujo como algo que no pertenece a nuestra galaxia, incluso diría yo que hasta en cierto modo como un estilo de vida que nos incomoda.


El Casino de Montecarlo es uno de los atractivos turísticos más notables, frente a él
se hace ostento del lujo y de la riqueza que caracteriza la forma vida en el Principado.

Sea cual sea la sensación experimentada por el observador, ya sea en Mónaco, en cualquier otro lugar con similares niveles de riqueza o simplemente a través de la prensa o la televisión, la pregunta que muchos nos hacemos y que yo me hice continuamente cuando paseaba entre tanta ostentación era ¿sería yo más feliz de lo que soy ahora viviendo en esta otra galaxia?


¿Realmente sería yo más feliz teniendo este Ferrari que mi Ford Fiesta? :D

Otros artículos de este blog que te recomiendo leer:

lunes, 6 de agosto de 2018

AGOSTO: La aromaterapia, el clima laboral y un paseo por Marruecos


Si de los diferentes lugares que he visitado tuviera que destacar uno por lo que a sus olores se refiere, ése sería sin duda Marruecos.

Oficialmente llamado Reino de Marruecos, es un país soberano situado al norte de África con costas atlánticas y mediterráneas. Se encuentra separado del continente europeo por el Estrecho de Gibraltar y, aunque su capital es Rabat, Casablanca es su ciudad más poblada. Marruecos cuenta con una población superior a los 35 millones de habitantes y con una extensión geográfica cercana a los 450 mil km2.

Históricamente, Marruecos estuvo poblado en la prehistoria por lo menos desde el año 8.000 a.C. y en sus tierras se encontró el cráneo más antiguo de un Homo sapiens. En el siglo VII se modernizó con la llegada del Islam. Siglos después, Portugal, España y Francia conquistaban sus tierras, hasta que en 1956 Marruecos lograba la independencia política de las potencias europeas y un año después Mohammed V se autoproclamaba rey del país.

Después de esta breve introducción de Marruecos, vuelvo al tema inicial que señalaba: sus olores. En mi viaje a Marruecos mi sentido del olfato fue el que más tuvo que trabajar. Pasear por una de las plazas más concurridas del mundo, Djemaa el Fna, situada en Marrakech o por los zocos de las especias de Rabat y Casablanca dejaron en mi recuerdo una imborrable huella de olores difíciles de explicar. Cardamomo, nuez moscada, jengibre, canela, pimentón, diferentes aromas de tés, perfumes de jazmín o de magnolias,… se mezclan por sus calles dando al turista una experiencia olfativa inigualable.

Frutos secos y especias en los comercios del Zoco de Marrakech

Pero también existen otros olores en algunas zonas que causan la misma sensación, pero con un toque totalmente opuesto. Me refiero por ejemplo a los espacios destinados a los curtidores de piel situados en Marrakech. Los curtidores son talleres donde se trabaja la piel y el cuero. Pasear por ellos se hace insoportable si no usas una protección de hierbabuena, que te entregan a la entrada y que te aconsejo no separes en ningún momento de tu nariz. La mezcla de pieles de animales, la cal viva para trabajarla, los diferentes tintes… incluso las cagadas de palomas que usan para trabajar las pieles antes de convertirlas en tejidos, producen un olor intenso y peculiar que también me sería difícil describir. Aun así, recomiendo la visita a esta zona situada al norte de la Medina por lo interesante que resulta todo este proceso de elaboración artesanal de tejidos.

Curtidurías de Marrakech
Ahora bien, ¿sobre qué quiero reflexionar en esta entrada en la que ya sabéis que estoy hablando de aromas y de Marruecos? Pues quiero hablar de la importancia que tiene el aroma (llamémosle clima) para que el lugar en el que te encuentres la experiencia sea más o menos favorable. ¿Verdad que estando en Marrakech uno no se siente igual paseando entre condimentos que entre pieles de animales? Siendo la misma ciudad el sentirse cómodo en una zona u en otra nada tiene que ver.

El clima laboral es uno de los temas que he venido tratando estos años en mi blog, es un tema que me preocupa en demasía teniendo en cuenta el área en la que trabajo, Recursos Humanos. De hecho, creo que es un tema que debería preocupar a todos y cada uno de los empleados de cualquier organización, independientemente de la posición que ocupase. Pues a veces se invierte mucho en nuevas tecnologías, en merchandising, en I+D, en contratar talento nuevo,… pero si se descuida el “aroma” o clima que envuelve a toda la organización, a las personas que en ella trabajan, se va todo al garete, porque nunca debemos olvidar que lo que hace grande a una empresa no es lo que ésta venda o lo que ésta haga, sino el cómo lo vende y el cómo lo hace y ahí entran de pleno las personas, las que harán su trabajo con más o menos mimo y las que darán publicidad positiva o negativa a la organización para la que trabajan.

Existen muchas maneras de cuidar este clima laboral y el entorno en el que trabajamos. A veces manteniendo una comunicación y atención personalizada y no generalizada, otras veces cuidando las actividades que se realicen más allá de las cuatro paredes de una fábrica u oficina (afterworks) y otras, aplicando políticas de conciliación con jornadas más flexibles o promocionando la actividad física y hábitos saludables entre los empleados.

Otra, por supuesto, la aromaterapia. El potencial que los aromas tienen sobre las personas es asombroso hasta tal punto que los expertos aseguran que los aromas pueden llegar a cambiar el estado anímico y la actitud de las personas. Algo que probablemente hayamos escuchado, pero sin darle mayor importancia, es que el olfato es el sentido más primitivo que tenemos y también el más desarrollado e influyente en la actividad cerebral. Los bulbos olfatorios son parte del sistema límbico, un sistema vinculado directamente con las emociones y con el aprendizaje.

Si quieres que tu equipo trabaje en las mejores condiciones, que tu casa vibre de una manera distinta o, simplemente, encontrar tu momento de relax y desconexión, piensa en profundizar primero y aplicar después técnicas que lo fomenten. Una de ellas, la aromaterapia, una gran desconocida, pero que cada vez más se utiliza en las empresas para influir tanto en la venta como en el confort de las personas que trabajan en ella.

Recuerda que ante un mal olor (un mal clima laboral) siempre habrá una manojo de hierbabuena (algo que hacer) que lo inhiba.

Y no dejéis de probar el té.
Además de su sabor, el aroma que desprende es único.
Como véis, me convertí en todo un profesional del servicio :)

Otros artículos de este blog que te recomiendo leer:


jueves, 5 de julio de 2018

JULIO: Suecia, un país donde el individualismo no está bien gestionado


Ya hace unos cuantos veranos que visité a unos amigos en Suecia, concretamente en Uppsala, ciudad universitaria cercana a la capital sueca. Fueron 6 días en los que tuve la oportunidad de visitar un par de lugares interesantes de sus alrededores: la capital, Estocolmo, y la población vikinga de Sigtuna. Si tuviera que buscar un adjetivo para este país y sin hacer filtro diría que es algo aburrido, pero no quiero utilizar este término peyorativo y prefiero decir que es un país demasiado tranquilo, donde la búsqueda de la soledad y el tiempo para uno mismo (tan necesario en ciertos momentos) lleva a una cultura del individualismo que, bajo mi punto de vista, se convierte en un arma de doble filo al no estar gestionada correctamente.

El Reino de Suecia es un país escandinavo, que limita al norte con Noruega y Finlandia y está conectado mediante el puente de Öresund con Dinamarca. Con una extensión de más de 450 mil km² es el quinto país más extenso de Europa, aunque su población apenas llega a los 10 millones de habitantes. Los prehistóricos dejaron evidencias de vida en Suecia, aunque ésta se convierte, históricamente hablando, en una región más interesante después de la Era Vikinga (s.VIII-XI), cuando el cristianismo se introduce en el país y comienzan a formarse los primeros reinos de los que Finlandia también formaba parte y de la que consigue independizarse durante el s.XVI. Durante las dos Guerras Mundiales se mantuvo neutral (aunque su neutralidad durante la IIGM siempre es cuestión de debate al colaborar con Adolf Hitler) y en 1995 entró a formar parte de la Unión Europea.

Cuando fui a Suecia lo hice para visitar a unos amigos que habían ido a vivir allí por trabajo y estudios. Durante las mañanas trabajaban y era cuando yo aprovechaba para coger la bicicleta y perderme por los alrededores de Uppsala. Por las tardes, socializaba con ellos y sus amigos… curiosamente ninguno sueco (y ahí lo dejo).

Uno de aquellos paseos en bici por Uppsala

Una de aquellas solitarias paradas de bus junto a carreteras sin apenas vehículos



Lo primero que haces cuando llegas allí es pensar “qué bien se vive aquí”, pero esta visión del turista que viene del estrés de la gran ciudad, mucho contrasta con la de las personas que llevan viviendo allí una temporada. El clima frío del invierno con su oscuridad prácticamente las 24h, los veranos que nunca acaban de llegar y cuando lo hacen apenas duran unos días, el problema del individualismo extremo de la sociedad sueca que tanto contrasta con otras culturas o modos de vida de otro países vecinos… en realidad, no todo es tan bonito como parece.

No voy a negar que Suecia tiene unas tierras impresionantes y unos paisajes que quitan el hipo, la verdad que tengo ganas de volver y seguir viendo. Pero la tranquilidad exagerada en sus calles, en su gente, en sus carreteras, en sus comercios… no va conmigo, no va con personas acostumbradas a vivir en ciudades y casi me atrevería a decir que ni siquiera en pueblos. Y es que hasta su capital, Estocolmo, es una ciudad tranquila, una ciudad-pueblo como yo la llamo.

La tranquilidad de Estocolmo la encuentras también
en cualquier rincón del centro de la ciudad
La cuestión, con la que comenzaba esta entrada, y con la que quiero abrir debate es si el individualismo que fomenta Suecia es bueno o es malo. Pues como todo, dependerá de hasta qué extremo se lleve. Os recomiendo que veáis el documental de Erik Gandini “La teoría sueca del amor” para que podáis entender mejor lo que explico a continuación. Algo te pone en alerta cuando te están diciendo que Suecia es uno de los países más felices y donde mejor se vive, pero también está entre los países con mayor tasa de suicidio del mundo. Y más cuando te dicen que el 40% de los suecos se sienten solos y un alto porcentaje de ellos vive en soledad (uno de cada dos), sin ni siquiera tener quien reclame por su cuerpo cuando fallecen (uno de cada cuatro)… en fin, muchos datos que hacen saltar todas las alarmas y que te llevan a pensar que quizás la búsqueda de la independencia personal, del estado de bienestar personal, del pensar un poco más en uno mismo y del “hacer lo que me plazca sin contar con los demás” deja de ser tan buena cuando se lleva a extremos.

Este grado de individualismo acaba convirtiendo a un país tan bonito como Suecia en un país de individuos, quienes viven acostumbrados a la soledad, al aburrimiento permanente, sin ni siquiera ser conscientes de ello. Los inmigrantes que por estudio o trabajo deciden ir allí se encuentran con que las pocas relaciones de amistad que establecen son básicamente con otros ciudadanos no suecos y, esto explica la tasa tan ridícula de matrimonios mixtos entre suecos y extranjeros.

Más allá de dónde se encuentra la base de este individualismo artificial en la sociedad tan económicamente acomodada de Suecia (el documental que os indico os puede dar más pistas), quiero llegar a la reflexión de la importancia que tienen para las personas valores tales como el compañerismo, la colaboración, la cooperación, el trabajo en equipo, la socialización… valores que contrastan con ese individualismo, que no es malo e incluso puede ser necesario, pero nunca llevado a tales extremos.

Desde mi experiencia personal os puedo asegurar que esos momentos de soledad durante las mañanas y desconexión necesaria me ayudaron en un verano que fue algo tormentoso a nivel personal, pero también os aseguro que me fue bastante y que una semana más me hubiera invertido la valoración que ahora hago de aquel viaje por el sur de este país escandinavo, al que volveré sin duda.


Si buscas relax, si buscas desconectar durante unos días, Suecia es tu destino

Otros artículos de este blog que te recomiendo leer:

lunes, 4 de junio de 2018

JUNIO: Fue en la capital de los Países Bajos donde Ana Frank demostró su resiliencia


En esta ocasión os voy a hablar de la Resiliencia como capacidad que tenemos los seres humanos de sacar lo positivo en situaciones que realmente no lo son. Pero antes dejadme que os hable de los Países Bajos; país en el que enmarcaré este concepto psicológico.

El Reino de los Países Bajos se sitúa en el noroeste de Europa con una superficie de 41mil km2de los cuales el 18.40% es agua. Tiene una población alrededor de los 17 millones de habitantes y han estado habitados desde la última glaciación. Tierras conquistadas en el s.I a.C. por los romanos, saqueadas por los vikingos durante los s.IX y XI y bajo el dominio español hasta su independencia en 1648, tras la Guerra de los ochenta años. Pero sin duda uno de sus golpes más duros y recientes ocurrió durante la II Guerra Mundial (1939-1945). Aunque se declararon neutrales, Alemania lanzó un ataque contra los Países Bajos conquistando la mayor parte del país y persiguiendo a los judíos, quienes fueron declarados enemigos del estado. Es en este periodo y concretamente en su capital, Ámsterdam, donde se ubica una de las historias más conocidas: la de Ana Frank, la niña judía que tuvo que vivir escondida junto a su hermana, sus padres y cuatro personas más en una dependencia secreta de un edificio de oficinas frente al canal Prinsengracht de la capital holandesa.

Casa de Ana Frank, en Prinsengracht 263-267


Canal Prinsengracht




Si habéis leído su Diario o conocéis su historia, entenderéis por qué hablo de Ana Frank como un claro ejemplo de persona resiliente.

Pero antes, ¿qué es la resiliencia?

Para los que nunca hayáis escuchado esta palabra os la explicaré como me la enseñaron a mí; con una de esas metáforas que a veces ayudan a asimilar conceptos que forman parte del mapa abstracto de la mente humana.

“Pensad en una goma, que la estiráis para adecuarla alrededor de un objeto, pero cuando la dejáis suelta vuelve a su estado y forma original. Pensad también en una esponja, que la presionáis para escurrir el agua que ha absorbido, pero que al soltarla vuelve a tener su misma forma inicial”

Esto es la resiliencia, la capacidad de adaptarnos a una situación adversa y salir de ella “airosos”, en el sentido de poder volver a ser la misma persona que fuimos, aunque obviamente con un aprendizaje extra que ya nadie nos puede quitar. La resiliencia es, por lo tanto, una capacidad que puede tener un componente innato, pero que en realidad se adquiere y refuerza a través de la experiencia y las vivencias que uno tiene a lo largo de su vida y el cómo éstas le influyen y las afronta. 

Para afrontar adversidades, para salir reforzado de éstas y para conseguir llevar una vida tranquila y normal a partir del acontecimiento adverso se requiere tener muy trabajados otros aspectos de la Inteligencia emocional, entre ellos:

Autocontrol: capacidad de dominar las propias emociones, pensamientos, comportamientos... 
"Querida Kitty: Hace sol, el cielo está de un azul profundo, hace una brisa hermosa y tengo unos enormes deseos de...¡de todo! Deseos de hablar, de ser libre, de ver a mis amigos, de estar sola. Tengo tantos deseos de...¡de llorar! Siento en mí una sensación como si fuera a estallar, y sé que llorar me aliviaría. Pero no puedo. Estoy intranquila, voy de una habitación a la otra, respiro por la rendija de una ventana cerrada, siento que mi corazón palpita como si me dijera '¡Cuándo cumplirás mis deseos!'. Creo que siento en mí la primavera, siento el despertar de la primavera, lo siento en el cuerpo y en el alma. Tengo que contenerme para comportarme de manera normal, estoy totalmente confusa, no sé que leer, qué escribir, qué hacer, solo sé que ardo en deseos... Tu Ana" 
(Diario de Ana Frank. 12 de febrero de 1944)
Autoconocimiento: conocerse a uno mismo, saber cuáles son los puntos fuertes y las áreas de mejora... 
"Sé perfectamente cómo me gustaría ser y cómo soy... por dentro, pero lamentablemente solo yo pienso que soy así. Y esa quizá sea, no, seguramente es, la causa de que yo misma me considere una persona feliz por dentro, y de la gente que me considere una persona feliz por fuera" 
(Diario de Ana Frank. 1 de agosto de 1944)
Motivación: encontrar aquello que te gusta, que te apasiona y te empuja a hacerlo con mayor implicación. 
"Ahora otro tema: hace mucho que sabes que mi mayor deseo es llegar a ser periodista y más tarde una escritora famosa. Habrá que ver si algún día podré llevar a cabo este delirio (?!) de grandeza, pero temas hasta ahora no me faltan. De todos modos, cuando acabe la guerra quisiera publicar un libro titulado La casa de atrás; aún está por ver si resulta, pero mi diario podrá servir de base" 
(Diario de Ana Frank. 11 de mayo de 1944)
Confianza: esperanza firme para que algo suceda. 
"Solo espero una cosa: que se odio a los judíos sea pasajero, que los holandeses en algún momento demuestren ser lo que son en realidad, que no vacilen en su sentimiento de justicia, ni ahora ni nunca, ¡porque esto de ahora es injusto!" 
(Diario de Ana Frank. 22 de mayo de 1944)
Optimismo: juzgar las cosas y los acontecimientos desde la parte más positiva 
"Querida Kitty: ¡Me han vuelto las esperanzas, por fin las cosas resultan! Sí, de verdad, ¡todo marcha viento en popa! ¡Noticias bomba! Ha habido un atentado contra Hitler y esta vez no han sido los comunistas judíos o los capitalistas ingleses, sino un germanísimo general alemán, que es conde y joven además" 
(Diario de Ana Frank. 21 de julio de 1944)
Voluntad: deseo o intención para hacer algo. 
"Sé lo que quiero, tengo una meta, una opinión formada, una religión y un amor. Que me dejen ser yo misma, y me daré por satisfecha. Sé que soy una mujer, una mujer con fuerza interior y con mucho valor. Si Dios me da la vida, llegaré más lejos de lo que mamá ha llegado jamás, no seré insignificante, trabajaré en el mundo y para la gente. ¡Y ahora sé que lo primero que hace falta es valor y alegría!" 
(Diario de Ana Frank. 11 de abril de 1944)
Aceptación: aceptar la realidad, plantarle cara y seguir hacia delante. 

"Hemos vuelto a tomar conciencia del hecho de que somos judíos encadenados, encadenados a un único lugar, sin derechos, con miles de obligaciones. Los judíos no podemos hacer valer nuestros sentimientos, tenemos que tener valor y ser fuertes, tenemos que cargar con todas las molestias y no quejarnos, tenemos que hacer lo que está a nuestro alcance y confiar en Dios. Algún día esta horrible guerra habrá terminado, algún día volveremos a ser personas y no solamente judíos" 
(Diario de Ana Frank. 11 de abril de 1944)

A pesar de su trágica vida por ser de familia judía, de tener que estar escondida en una casa-zulo en el corazón de Ámsterdam y, tras ser descubierta, tener que permanecer en los campos de concentración de Auschwitz (Polonia) y Bergen-Belsen (Alemania), Ana Frank tuvo la fuerza necesaria para hacer frente a esas adversidades, superarlas de algún modo y transformarlas en algo positivo: las líneas de su Diario. 

Tras una biblioteca se encuentra la puerta de entrada al "anexo"
donde Ana y su familia vivieron durante la ocupación alemana,
desde el 9 de julio de 1942 hasta el 4 de agosto de 1944,
cuando fueron descubiertos y capturados 

Aunque no pudo conseguirlo personalmente, Ana siempre tuvo la ilusión de publicarlo y convertirse en una gran escritora. Esa ilusión, ese sentido que ella le daba a la vida, le ayudó a lograr ser una persona con alta capacidad de resiliencia. 

Sin que ella pudiera verlo, su Diario ha sido traducido a 70 idiomas y supera los 30 millones en ventas.

Ya han pasado 11 años de esta foto, pero es la única 
que conservo de aquella visita a la Casa de Ana Frank.
Os invito a leer su Diario. ¡Yo ya lo hice! :)

Otros artículos de este blog que te recomiendo leer:

viernes, 11 de mayo de 2018

MAYO: Colombia me demuestra que los prejuicios distorsionan la realidad



El mes pasado hice un viaje de esos que podemos decir se organizan de manera casi improvisada y a un destino que, seguramente, no hubiese escogido como primera opción. Lo de la improvisación es lo de menos para esta entrada que enmarcará este mes de Mayo en “Nosotros: las personas”. En cambio, lo de “seguramente no hubiera sido la primera opción” tiene más importancia si os digo que esta vez quiero hablaros de los prejuicios.

Pero antes, os doy cuatro pinceladas de Colombia, una república situada en América del Sur y cuya capital es Bogotá. Con una superficie superior al millón de km2 y una población alrededor de los 49 millones de habitantes, Colombia se ha caracterizado durante el siglo pasado y hasta no hace mucho por su inestabilidad política, que le ha llevado a tener varias guerras civiles. Desde la década de 1960 el conflicto interno entre el Estado contra diversos actores armados (guerrillas, paramilitares, narcotraficantes y crimen organizado), así como la economía ilegal dedicada al tráfico de drogas convirtieron al país en uno de los más peligrosos de Sudamérica y del mundo. En 2016, el Gobierno desarrolló un proceso de paz con la guerrilla con el objetivo de encontrar una salida política al conflicto. Actualmente, aunque la situación no es de estabilidad plena, Colombia trata de combatir esta lacra que ha arrastrado durante décadas para poder alcanzar una situación de progreso y transformación continuada.

Y ahora sí, confieso que yo he sido uno de los primeros en tener prejuicios sobre Colombia y, a pesar de tener muy claro e intentar siempre de no fomentar y alimentar los juicios de valor sesgados que todos nos hacemos, esta vez he vuelto a comprobar que cuando te encuentras con la realidad, ésta te da un buen bofetón y te hace ver que tu idea era sólo eso, una idea bastante lejana a la vida misma.

Estamos inmersos en un mundo de generalizaciones en el que tendemos a pensar que porque alguien sea de una determinada manera, todos aquellos que guardan relación con algún aspecto de este alguien tienen que ser o comportarse también de esa forma. Lo más difícil, pero necesario es luchar contra estas generalizaciones y, a veces, no hay más remedio que afrontar la realidad y darse cuenta que la película que uno se había montado dista mucho de lo que realmente ocurre. Y es que los prejuicios se forman de manera inconsciente en las personas y distorsionan la percepción que puedan tener de las cosas.

La pobreza, la inseguridad y las drogas son quizás los tres prejuicios estrella cuando semanas atrás comentaba con mis allegados que me iba a pasar unos días a Colombia. No se puede negar que las tres concurran en determinadas zonas del país, pero ¿en qué país no las tenemos también?.

Cierto es que aún queda mucho por hacer en Colombia, pero tan cierto es que se lleva mucho tiempo haciendo cosas y que éstas no son vox populi como lo siguen siendo las negativas del pasado. Utilizar la serie de “Narcos” como la realidad colombiana en 2018 es un error garrafal que hace que el avance que intentan hacer los ciudadanos de este país se vea tremendamente ralentizado en el tiempo.

Durante los 10 días que estuve en Colombia y visitando tres de sus ciudades más importantes: Cartagena de Indias, Medellín y Bogotá, pude comprobar que uno puede caminar tranquilo por la calle (siempre atento a lo que sucede alrededor, pero como hacemos en cualquier lugar y sobre todo si es uno que visitamos por primera vez). Pude comprobar que haciéndose de noche, uno puede continuar en la calle, que la gente es amable a la vez que curiosa cuando ven que los turistas se interesan por su país. También puedo afirmar que la propaganda que se hace del “visit colombia” es brutal: la gente te agradece la visita, te pide que recomiendes los lugares o sus servicios a aquellos que tengan intención de ir a Colombia, los guías turísticos saben sacar todo lo que hace a Colombia y a los colombianos dignos de ser visitados… en fin, ni vi pistolas, ni me ofrecieron droga, ni me secuestraron, ni me robaron y ni siquiera tuve la sensación de inseguridad que tanto miedo nos generan nuestros prejuicios.

Aunque lo poquito que visité me pareció estupendo, quiero remarcar aquel lugar que más me conmovió y que forma parte de Medellín. Concretamente, el barrio de San Javier o comuna nº13, considerada durante años el barrio más peligroso del mundo. Prostitución, asesinatos, drogas,… eran el pan de cada día en las calles de esta zona en la que viven más de 130.000 personas. Hoy, después de que en el año 2002 se iniciara la conocida “Operación Orión” que consistió en un Estado de Excepción para acabar con la guerrilla de las FARC y otros comandos armados en el barrio de San Javier, la comuna 13 es un barrio por el que se realizan tours y los turistas pueden pasear libremente realizando fotografías a los maravillosos graffitis que adornan las paredes de sus calles. La comuna 13 es un barrio en transformación que ha cambiado las armas por pinceles y donde la esperanza es el mensaje que se pretende contagiar a otros suburbios de la ciudad de Medellín.

Os dejo aquí una selección de fotografías de este barrio antioqueño de Medellín que recomiendo encarecidamente visitar como parte del tour que deberíais realizar por este país tan rico en cultura, naturaleza y espíritu innovador.


Desde el metrocable que nace en San Javier  podéis tener una vista impresionante y 
panorámica de la ciudad de Medellín.
En San Javier o comuna 13, vas a quedarte impresionado de la cultura, de los graffitis, de los niños y  
su vida en la calle, bailando, jugando y saludando a cualquier "gringo" que ven por allí.





Allí vas a encontrarte decenas de graffitis. Éste deja evidente el mensaje de "Esperanza"





Otros artículos de este blog que te recomiendo leer:


El salario emocional debe ir ligado a la cultura empresarial (incluye test)

El salario emocional se ha convertido en uno de esos conceptos que aparecen de forma recurrente en la gestión de personas. Se menciona en va...